7 de enero de 2015

SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT. (c.1175/85 - 1275).


(Ramón, Ramismundo, Remismundo).
Que protege por el consejo.

Martirologio Romano: San Raimundo de Peñafort, sacerdote de la Orden de Predicadores: insigne conocedor del derecho canónico, escribió rectamente y fructíferamente sobre el sacramento de la penitencia y, elegido maestro general, preparó una nueva redacción de las Constituciones de la Orden; se durmió en el Señor en Barcelona en España en una avanzada vejez


Nació en el castillo de Peñafort, cerca de Vilafranca del Penedés, en el seno de una noble familia. Fue tan rápido en sus estudios que a los 20 años enseñó Filosofía en Barcelona. En 1210, marchó a Bolonia primero como estudiante y luego fue catedrático de Derecho durante tres años viviendo más como un fraile que como un catedrático, ya que no quiso cobrar el sueldo que le correspondía, pero el concejo le asigno su salario y lo repartió entre los pobres. Escribió "Summa Juris Canonici".
Cuando en 1220, el obispo de Barcelona, Berenguer de Palou, pasó por la ciudad italiana y le persuadió para que regresase con él a España: "Os necesito en Barcelona. Por favor, venid y ayudarme en la dirección de la diócesis y en la corrección de sus defectos. Quiero y necesito vuestra ayuda". Fue canónigo, archidiácono, vicario general y finalmente fue propuesto para el capítulo de la catedral. Todos acudieron a él con sus dificultades y en todas partes llegó su acción iluminadora y caritativa. A pesar de todo ello, se veía un tanto vacío y buscaba más tiempo para entregarse a la oración y a su trato más íntimo con el Señor. 
Cierto día se presentó ante el prior de los dominicos y le dijo: "Padre, he visto en Bolonia el maravilloso ejemplo que me ha dado vuestro fundador el padre Domingo. Quiero seguir su vida. Admitidme y vestidme el hábito de vuestra Orden"... En 1222, profesó como dominico en el convento de Santa Catalina de Barcelona. En un momento de aridez espiritual pidió a sus superiores que le impusieran una penitencia. Le impusieron la penitencia de escribir una colección de casos de conciencia para la instrucción de confesores y moralistas. Estos constituyeron su "Summa de casibus".
Predicó con éxito la cruzada del cardenal de Sabina, Juan de Abbeville por los reinos hispánicos para la aplicación de los decretos lateranenses, robustecer la unidad de la Iglesia, y unificar la liturgia con la romana. Gregorio IX lo llamó a Roma y le nombró penitenciario y capellán papal y le ordenó que codificara y ordenara el "Derecho Canónico": nacieron así los 5 libros de los "Decretales", terminados en 1234, que quedaron como la más autorizada codificación de la legislación eclesiástica hasta 1917. En estos años escribió la "Summa de Poenitentia", primer libro de este género que constituyó el manual de los confesores durante siglos. Trabajó en la evangelización de Mallorca, y tuvo tanto éxito que Mallorca en 1229 pasó a formar parte de la Corona de Aragón. 
Fue nombrado arzobispo de Tarragona pero renunció al cargo y fue confesor del rey Jaime I, al que levantó la excomunión en la que había incurrido por sus enfrentamientos con el obispo de Zaragoza. En 1238, fue elegido Maestro General de los dominicos pero renunció a los dos años, no sin antes haber revisado y codificado de nuevo las "Constituciones". Se dice que fundó con san Pedro Nolasco y Jaime I, la Orden de la Merced, aunque este hecho no es cierto, aunque si tuvo un papel determinante. A petición suya, santo Tomás de Aquino, escribió "Summa contra gentiles". Se había propuesto como objetivo, cristianizar la humanidad. Tenía 70 años cuando fundó en Murcia una escuela de hebreo y en Túnez una escuela de árabe, para dar a los misioneros el medio eficaz de la lengua viva. Fue el consejero de miles de personas y gran director de conciencias.., entre ellos del rey Jaime I el Conquistador, al que reprochó las relaciones secretas que mantenía con su amante. Escribió un pequeño tratado: "De la manera de negociar justamente"
Toda su vida vivió pobremente y siempre se mostró solícito con los más desfavorecidos. Ya centenario murió y le hicieron funerales de persona regia. Murió en Barcelona y sus restos se conserva en la catedral de la ciudad condal. Fue canonizado por Clemente VIII en 1601. Patrón de los doctores de Derecho Canónico. MEMORIA FACULTATIVA.