17 de enero de 2015

San JULIÁN "Sabas". M. 377.


Deseo del cielo.

Martirologio Romano: En la región de Osroene (hoy en Turquía), conmemoración de san Julián, asceta, llamado por sus paisanos “Sabas” o "Anciano", el cual, aunque detestaba el ambiente estrepitoso de la ciudad, dejó temporalmente su amada soledad para confundir en Antioquía a los seguidores de la herejía arriana.

Edesa (actual Urfa). Turquía
Se desconocen datos biográficos pormenorizados. Vivió en las riberas del río Eufrates, en la antigua Mesopotamia (parte del territorio actual de Irak) como ermitaño. Fue tal su ejemplar vida ascética y de oración que significó un momento crucial en la tradición ascética Siria. Con él -y gracias a él-, inicia la edad de oro de los ascetas sirios. Sus contemporáneos y discípulos afirman que Dios lo bendijo con el don de a "inedia", término procedente del latín (in = no y edo = comer) que designa una abstinencia más o menos prolongada de alimentos; san Julián sólo tomaba una sola refacción semanal, los domingos. 
Fundó una comunidad monástica en la región de Edesa. Escribió más de cuatrocientos himnos, donde describe el significado de su vocación y da a conocer pormenores de la vida ascética y religiosa. Dejó, temporalmente, su soledad para combatir -con singulares resultados-, las herejías del arrianismo y a su principal propagador: el emperador Julián el Apóstata. 
Dio gran sustento moral a los cristianos durante la persecución de Juliano el Apóstata; fue exhortado a ir a Antioquía para visitar al triunfante partido arriano, pero no quiso. 
San Juan Crisóstomo -quien escribió una breve biografía-, lo llama "hombre maravilloso". En vida se le atestiguaron hechos portentosos. Cabe señalar que "Saba" proviene de la palabra "sheik", que significa "el viejo", no tanto por la edad sino por su sabiduría.