12 de enero de 2015

San BERNARDO DE CORLEONE. (1605-1667).


Oso fuerte.

Martirologio Romano: En Palermo, ciudad de Sicilia (hoy Italia), san Bernardo de Corleone, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, admirable por su caridad y eximio por su penitencia.

Se llamaba Felipe Latini y nació en Corleone (Sicilia) en el seno de una familia de zapateros muy religiosos, de manera que en el pueblo se les conocía como “la casa de los santos”. Ejerció el oficio de zapatero y fue muy amable con los pobres, hasta el punto de pedir limosna para ellos. 
Estaba considerado el mejor espadachín de Sicilia, cuando en un duelo estúpido hirió en una mano a su contrincante, que le había provocado; tenía 19 años, entonces buscó asilo en un iglesia, donde tuvo tiempo de meditar sobre su vida; pidió perdón a su contrincante, que llegó a ser su amigo. 
En 1631 solicitó su ingreso en los capuchinos del convento de Caltanisetta, en Sicilia, y al tomar el hábito tomó el nombre de Bernardo. Su vida fue simple, estuvo en diversos conventos de la provincia: Bisacquino, Bivona, Castelvetrano, Burgio, Partinico Agrigento, Chiusa, Caltabellotta, Polizzi y por último en Palermo donde pasó los últimos 15 años de su vida y donde murió. En el convento ingresó como hermano lego y fue cocinero, lavandero e hizo fortísimas penitencias y mortificaciones y sobre todo viviendo la caridad hacia el prójimo y sus hermanos de comunidad. Sus superiores para mitigarle las penitencias le nombraron sacristán. Durante un terremoto en Palermo ayudó con todas sus fuerzas a sus conciudadanos. San Juan Pablo II lo canonizó el 10 de junio del 2001.