5 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santa Amelia de Gerona. M. c. 304. 
Virgen sin mancha
Sobre esta santa mártir en Gerona no se sabe prácticamente nada. Un antiguo Breviario de Gerona la nombra en una lista de mártires de la persecución de Diocleciano. 
En el 1336, el obispo de Gerona, Arnau de Camprodón, descubrió las reliquias de los mártires y les dedicó un altar en la catededral; con el pasar de los siglos, fueron incluídos en una larga lista del Martirologio Jeronimiano; se les celebra en fechas distintas; este es el caso de la mártir Amelia, ejecutada en Gerona, en el contexto de la persecución en el imperio romano, durante el mandato de Diocleciano.

San Deogracias de Cartago. M. 457. 
(Quod vult Deus, Deogratias)
Gracias a Dios
Martirologio Romano: En Cartago, ciudad del norte de África (hoy Túnez), san Diosgracias, obispo, que redimió a muchos cautivos capturados por los vándalos, ofreciéndoles cobijo en dos grandes basílicas dotadas de camas y esteras.
Cartago estuvo sin obispo católico durante 14 años. El emperador Valentiniano III logró que Genserico permitiera la consagración como obispo del ejemplar sacerdote Deogracias el 25 de octubre del 453. Fortaleció en la fe a los fieles. Ayudó a muchos, pues los católicos habían sido desposeídos de sus bienes. A los dos años de episcopado, Roma fue conquistada por Genserico el año 455. Fue sometida a pilllaje durante dos semanas. Genserico trajo a África a muchos cautivos. Deogracias se volcó en favor de los desterrados. Vendió todos los bienes de la Iglesia para rescatarlos de su esclavitud. Habilitó los templos de San Fausto y San Severo como hospital, asilo y residencia. Atendía personalmente a los enfermos y pobres que no podía acoger en las residencias. Sucedió a san Quodvultdeus. 

San Gerlaco. (1100 - c. 1172/77).  
(Gerlac, Gerlacio. hol.: Gerlachus van Houthem).
Martirologio Romano: Cerca de Valkenburg, en la región de Limburg (hoy Bélgica), san Gerlaco, eremita, que se distinguió por el servicio prestado a los indigentes.
Soldado holandés que tuvo una vida muy disoluta, pero la muerte de su esposa, le hizo enderezar su camino. Hizo penitencia el resto de su vida, primero cuidando un enfermo en Jerusalén por 7 años, dejó atras todas sus pertenencias, viviendo como ermitaño en un árbol hueco cerca de su ciudad natal de Valkenburg en Holanda. 
Cada semana viajaba a Maastricht para venerar las reliquias de san Gervasio, y a Aachen para venerar a Nuestra Señora. Tuvo una vida muy pobre y austera. Al final de su vida tuvo un conflicto con algunos monjes locales que querían que se uniera al monasterio. Tuvo una estrecha relación espiritual con santa Hildegarda de Bingen. Murió en Houthem, Holanda, de causas naturales. Patrón de los animales domésticos. Tiene culto local.

Beatos Francisco Peltier, Jacobo Ledoyen y Pedro Tessier. M. 1794. 
(fr.: François Peltier, Jacques Ledoyen, Pierre Tessier).
Martirologio Romano: En Angers en Francia, beatos Francisco Peltier, Jacobo Ledoyen y Pedro Tessier, sacerdotes y mártires, guillotinados durante la revolución francesa por custodiar con fidelidad su sacerdocio
De nuestros tres beatos poseemos estos escasos datos: 
Francisco Peltier nació en 1728 en Savennières, Sacerdote secular de la diócesis de Angers, que por mantenerse fiel a su sacerdocio fue degollado en Angers. 
Jacobo Ledoyen había nacido en 1760 en Rochefort-sur-Loire. Sacerdote coadjutor en la parroquia de Coutigné. Se negó a jurar la Constitución Civil del Clero y por ello perdió su cargo y fue arrestado; luego fue liberado por los soldados vandeanos, pero fue arrestado de nuevo y ejecutado en Angers.
Pedro Tessier nació en 1766 en La Trinité-d’Angers. Sacerdote coadjutor en la parroquia de la Trinidad en Angers. Se negó a jurar la Constitución Civil del Clero y por ello perdió su cargo y fue arrestado, fue liberado por los soldados vandeanos, pero fue arrestado de nuevo y ejecutado en Angers. Beatificados por san Juan Pablo II el 19 de febrero de l984.

Beato Roberto Grau Bullich. (1895-1937). 
Martirologio Romano: En Barcelona, beato Roberto (Joan) Grau Bullich, sacerdote de la Orden de San Benito, mártir de la persecución religiosa en época de la Guerra Civil.
Joan nació en Coll de Nargó (Barcelona). Ingresó en el monasterio de Montserrat cuando tenía 15 años, vistió el hábito benedictino, tomó el nombre de Roberto y profesó solemnemente el 21 de octubre de 1917. Fue ordenado sacerdote en 1920 y poco después fue enviado a Palestina. En 1922 fue designado Prefecto de colegiales, y Prior del Abad Marcet desde 1928, teniendo que llevar él mismo el monasterio en ausencia del Abad, que estaba en América y Tierra Santa. Entre otros trabajos intelectuales, tradujo al catalán la obra de Marmion «Jesucristo, ideal del monje». Presidió también la organización de las fiestas jubilares del año 1931. 
Recibió el martirio el 5 de enero de 1937, posiblemente en Barcelona. Fue beatificado por el papa Francisco el 13 de octubre de 2013.