29 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santos Sarbelio y Bebaia. M. 101-250. 
(Sarbelo, Sarbil). Príncipe.
(Barbelo, Barbea, Bebaya).
Martirologio Romano: En la ciudad de Edesa, en Osroene, santos mártires Sarbelio, presbítero, y Bebaia, su hermana, los cuales, bautizados por el santo obispo Barsimeo, padecieron el martirio por su fe en Cristo.
Según la leyenda fueron bautizados por el obispo san Barsén o Barsimeo. Mártires en Edessa, durante el imperio de Trajano; fueron torturados con hierros incandescentes. Antes de convertirse al cristianismo, Thatueles Sarbelius había sido el gran sacerdote pagano de la ciudad. 

Santa Sabrina. M. 275/88. 
(Sabina de Troyes, Savina. fr.: Savine)
Gentilicio de antiguo pueblo romano de Sabina
Se dice que era una joven griega natural de Samos y que pertenecía a una familia pagana. Junto con su hermano san Sabiniano de Troyes, se convirtieron al cristianismo; a causa de un aviso interior marchó a Roma para recibir el bautismo y de allí se dirigió a la Galia, pasando por Ravena en busca de su hermano Sabiniano que se había marchado desde hacía tiempo del hogar familiar; durante su viaje hizo muchos milagros. 
Según la “Leyenda Dorada”, fue bautizada en Roma por el papa Eusebio. Un ángel le reveló en sueños que su hermano se encontraba en Troyes. Se puso de inmediato de camino acompañada por una criada y su hermana de leche, Maximinola, pero al llegar a las puertas de la ciudad se enteró del martirio de su hermano, y de inmediato cayó muerta. 
Su nombre aparece por primera vez, en el “Martirologio de Usuardo”, al final del siglo IX, ligado erróneamente a la de santa Sabina de Roma y su festividad situada el 29 de agosto; después su fiesta se ha fijado el 29 de enero en el calendario de Troyes. Patrona de Troyes. 
sarcófago de S. Valerio

San Valerio de Tréveris. M. c. 320. 
Fuerte. Que vale, sano.
Martirologio Romano: En Tréveris, ciudad de la Galia Bélgica (hoy Luxemburgo), san Valerio, segundo obispo que gobernó esta sede.
Según a leyenda fue el segundo obispo de Tréveris, y como tal continuó la primera implantación del cristianismo en esta ciudad, y se dice que fue discípulo de san Pedro, pero es más seguro que hubiera regido la ciudad al inicio del siglo IV. 

Santos Juventino y Máximo. M. 363. 
Juventino: Juventud
(Maximino).
Martirologio Romano: En Antioquía de Siria (hoy en Turquía), santos Juventino y Máximo, mártires, que fueron coronados con el martirio en tiempo del emperador Juliano el Apóstata.
Eran oficiales del ejército de Juliano el Apóstata; como criticasen las leyes contra los cristianos y rechazasen sacrificar a los ídolos, fueron degradados, arrestado, flagelados y decapitados en Antioquía de Siria. Sobre ellos escribió san Juan Crisóstomo. 
Severo de Antioquía, en un himno que compuso en honor de ellos, menciona a un tercero, llamado Longino, que murió con ellos, pero que no forma parte de los inscriptos en el Martirologio.

San Potamión de Agrigento. s. VI. 
(Potamio).
Ciudadano del río
Obispo de Agrigento. Se le recuerda porque en el 571 admitió a san Gregorio de Agrigento entre los clérigos, después hacerlo instruir desde el 567 y bautizarlo.
Como san Gregorio fue elegido obispo hacia el 590, como sucesor de Teodoro o Teodosio, se piensa que éste había sido sucesor de Potamión y posiblemente se podría establecer su episcopado hacia el 560. Parece que vivió en la época del rey Teodorico y el emperador Justiniano. Su fiesta se celebra en el calendario diocesano de la Iglesia de Agrigento.

San Sulpicio Severo. M. 591.
Caritativo
Martirologio Romano: En la ciudad de Bourges, en Aquitania, san Sulpicio Severo, obispo, de familia de senadores de las Galias, cuya sabiduría, ministerio pastoral y empeño en restaurar la disciplina ensalzó san Gregorio de Tours.
Fue elegido primeramente obispo de Tours el año 584, en vez de otros candidatos simoníacos y luego fue trasladado a la sede de Bourges (584-591). Sulpicio fue elegido por su ciencia divina, y se comportó en el cargo con la dignidad de una persona noble y de familia senatorial. Durante su gobierno pastoral convocó un concilio provincial en Auvernia y luego tomó parte en el concilio de Macon, el año 585. 
Sabemos que tiene una iglesia en París, pero no sabemos mucho más de él. Se le confunde con el escritor Sulpicio Severo, que nunca ha sido canonizado.  

San Julián "el Hospitalario". s. VII. 
Deseo del cielo.
Según la “Leyenda Áurea”, fue un caballero a quien en una cacería el ciervo acosado predijo que daría muerte a sus padres. Para evitar que esto sucediera huyó de los suyos y se puso al servicio de un lejano rey, que en premio de sus hazañas guerreras, le casó con una noble viuda y le regaló un castillo. Un día sus desconsolados padres llegaron al castillo, en busca de su hijo perdido; su mujer adivinó quiénes eran y para agasajarles les cedió su propia alcoba. Lo cual fue causa de un trágico error, ya que engañado por las apariencias y creyendo sorprender a su esposa en adulterio flagrante, Julián atravesó con su espada a los dos ocupantes del lecho. Ante el horror de su acción, para hacer penitencia se retiró con su fiel esposa a orillas de un río y allí construyó una hospedería con objeto de socorrer por amor de Dios a los caminantes sin amparo. Fue llamado “el pobre penitente”. Muchos años después, Julián prestó ayuda a un aterido leproso que parecía estar al borde de la muerte, pero...  de pronto, resplandeciente de luz y hermosura, aquel enfermo, se levantó del lecho y le anunció que Dios le había perdonado. Al poco tiempo unos bandoleros asesinaros a los dos esposos. 
La leyenda tuvo gran difusión, e inspiró a Gustave Flaubert para uno de sus “Tres cuentos”, titulado “La leyenda de san Julián el Hospitalario”. Los autores piensan que su vida es la refundición de otros santos llamados Julián, y que no tiene ningún viso de verosimilitud, pero que tuvo mucho éxito en el medievo. 

San Aquilino de Milán. M. 1015. 
De rostro largo. Parecido al águila. De bellos labios.
Nació en Würzburgo, en Alemania, en el seno de una familia noble. Pronto se acercó a la fe católica, realizando sus estudios teológicos en Colonia, donde fue ordenado presbítero. Rechazó el cargo de obispo de Colonia, porque quería dedicarse totalmente al ministerio sacerdotal y a la oración. Por esto huyó a París, donde curó a los enfermos de cólera de forma milagrosa, y también aquí le ofrecieron el obispado, que rechazó de nuevo escapando a Pavía.
La ciudad estaba en manos de los arrianos y el catarismo, herejías contra las que predicaba Aquilino y que le costaron la vida en el momento en que se marchó a Milán, donde una noche, fue acuchillado por un grupo de herejes. Su cadáver fue recuperado de una ciénaga, cerca de Porta Ticinese y lo llevaron al oratorio de la cercana basílica de San Lorenzo. Su cuerpo fue sepultado en la capilla de la Reina, que tomó su nombre. 

Beata Inés de Bagno. M. c. 1105. 
(Inés de Sarsina).
Pura, casta. Corderito.
Nació en Sarcina (Forlí). Monja camaldulense de Santa Lucía en Bagno de Romaña en Forlí. Compañera de la beata Juana de Bagno de Romaña. Se sabe que fue honrada en las comunidades benedictinas de Bagno de Romaña y Pereto.
La leyenda de la beata Inés de Bagno es una duplicación, con variantes, de la de la mártir santa Inés, además sus representaciones no son relativas a una religiosa camaldulense, más bien son las de una doncella, semejante a santa Inés de Roma.

Beato Gelasio II. Papa (1118-1119). (1058-1119). 
Risueño, jovial.
Se llamaba Juan, y había nacido en Gaeta. Entró como monje en Montecasino. Fue llamado por el papa san Urbano II a Roma como canciller de la Iglesia, después fue creado cardenal, y Papa para sustituir a Pascual II. Debió dejar Roma cuando el emperador Enrique V le depuso y puso en su lugar un antipapa, no dudó en excomulgarlo; sostenido por los normandos recobró su cátedra, pero tuvo que abandonarla de nuevo y ya decidió retirarse a Cluny donde murió.