15 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santa Secundina. M. c. 250. 
Segunda
Martirologio Romano: En la ciudad de Anagni, en el Lacio (hoy Italia), santa Secundina, virgen y mártir.
Joven romana flagelada hasta la muerte cerca de Roma, durante la persecución de Decio. 
Lo que nos ha llegado sobre esta mártir es una referencia en el prólogo de la vida legendaria del obispo, san Magno, que fue quien la bautizó. Cuando los soldados enviados desde Roma para detener a san Magno estaban de camino, a 40 millas de Roma, el diablo, envidioso de los santos, habló con voz potente a los hombres de armas: «excelentes varones, que habéis sido enviados por el Emperador al sacrílego Magno, permitidme que primero os diga que hay en la ciudad de Agnani una virgen de nombre Secundina, joven docta, que ha sido persuadida por el mago y seductor Magno...», y continúa así la historia... el demonio incitando a los soldados a llevar a Secundina ante el emperador para hacerla sacrificar a los dioses. Al final Secundina muere mártir.

San Botonto. M. c. 303. 
Pastor
En 1841, en Roma, en vía Nomentana, cerca de las catacumbas de Santa Inés, se encontraron los restos de 8 mártires y una ampolla con sangre. En la inscripción sepulcral se leía: “Botonto qui vixit annis III. Mensibus II. in pace”. (Botonto, que vivió 3 años y dos meses (está aquí) en paz). Parece ser que este niño pertenecía a una noble familia de origen griego y que murió durante la persecución de Diocleciano.
Por concesión del papa Gregorio XVI, las reliquias se concedieron al rey de Cerdeña, Carlos Alberto de Saboya, que decidió trasladarlas a la iglesia de la Gran Madre di Dio de Turín, donde son veneradas.

San Efisio de Cagliari. (286-303). 
(Efino, Efiso, Efesio)
Habitante de Éfeso.
Mártir en Cerdeña, durante la persecución de Diocleciano. Según la leyenda, copiada de la de san Procopio de Cesarea: nació en Jerusalén, y era un presunto oficial del ejército romano a quien el emperador Diocleciano le habría ordenado el exterminio de los cristianos de Cagliari, Cerdeña. Convertido por la aparición de de Cristo o del arcángel san Miguel, que le entregó el estandarte de la fe, sellado con una cruz sobre fondo rojo, se negó a obedecer la orden. El pretor lo condenó a morir quemado, pero las llamas se volvieron contra los verdugos. Entonces murió decapitado. 
Patrón de Cerdeña y Cagliari, además de Pisa, porque cuando los pisanos ocuparon Cerdeña se llevaron sus reliquias junto a las de su compañero san Potito. 

San Viator de Bérgamo. M. 370. 
(Viador).
Caminante.
Según la tradición local, fue el IIº obispo de de Bérgamo, sucesor de san Narno. Probablemente no fue nunca obispo de Brescia, como retienen algunos, sino solamente de Bérgamo (343-370). Es casi seguro que participó en el concilio de Sardes (Sofía en Bulgaria) (342-343) y subscribió sus conclusiones. Hoy sus reliquias se conservan en la catedral de San Vincenzo de Bérgamo.

San Ableberto de Cambrai. M. c. 645.
(Alberto de Reims, Emeberto)
Famoso por la fuerza. Casa poderosa.
Martirologio Romano: En la aldea de Hamme, en Brabante (hoy Bélgica), san Ableberto o Emeberto, obispo de Cambrai.
Parece que ocupó el Vº o VIº puesto de los obispos de Cambrai en Flandes después de san Vedasto de Arrás. Parece que ocupó esta sede entre el 627 y el 645. Los catálogos diocesano, posteriores al siglo XI, le conceden el título de beato y comúnmente lo confunden con Ildeberto, de santas Gúdula y Reinelda, que fue, según parece, el IXº obispo de Cambrai.
Ableberto parece que murió en Hamme, en Brabante, su pueblo natal, donde fue trasladado su cuerpo a la iglesia de Santa Aldegunda en Maubeuge, en la cual, a pesar de los intentos realizados en el siglo XVII, nunca fue encontrado. Su fiesta se celebra en la diócesis de Cambrai el 21 de febrero, y en el "Acta Sanctorum" se la sitúa el 15 de enero. Tiene culto local.

San Malardo de Chartres. M. d. 650. 
(fr.: Malard)
Martirologio Romano: En la ciudad de Chartres, en Neustria (hoy Francia), san Malardo, obispo.
Obispo de Chartres que participó en el concilio que hubo en el 644, en Chalôns-sur-Saone. En el 653 el obispo de París, san Landerico, lo citó en una carta. Tiene culto local.

San Romedio. s. VIII. 
(Remedio de Trento, Romeo de Trento).
Medicina, remedio
Martirologio Romano: En Val de Non, en la región de Trento (hoy Italia), san Romedio, anacoreta, quien, después de entregar a la Iglesia todos sus bienes, llevó vida penitente en el lugar que aún lleva su nombre.
Nació en Taur en Brescia en el seno de una familia acaudalada, en la cual fue educado en la sinceridad religiosa. Se retiró como ermitaño en la montaña dándose a la oración y a la penitencia. Cuando se quedó huérfano y heredó la fortuna de su familia la repartió entre los pobres y las diócesis de Trento y Aosta para obras de piedad. Junto a él se unieron otros jóvenes y decidieron presentar, al obispo de Trento, san Vigilio, su proyecto de ir en peregrinación a Roma, el cual no puso ninguna objeción. En Roma fueron recibidos por el Pontífice y al regreso a su ciudad, se establecieron en un castillo, el de Tavoni en la Val di Non, donde se santificaron. SS Pío X confirmó en 1907 el culto inmemorial.

San Bonito de Clermont. (623-710). 
(Bonet, Bont, Boneto, Benito. fr.: Bonnet).
Bueno.
Martirologio Romano: En Lyon, ciudad de la Galia (hoy Francia), muerte de san Bonito, obispo de los auvernios, que era prefecto de Marsella cuando fue elevado al episcopado para ocupar el lugar de su hermano san Avito. Diez años más tarde renunció a la sede, se retiró al monasterio de Manglieu y, después de peregrinar a Roma, al regreso murió en Lyon.
Canciller en Austria. Prefecto de Marsella. Pasó los primeros años en la corte de san Sigeberto III, y su sobrino Teodorico III, le nombró, en el 680, gobernador de Provenza. En el 690 fue nombrado obispo de Clermont en Auvernia, sucediendo a su hermano san Avito II. Después de gobernar su diócesis durante diez años, renunció al cargo por un escrúpulo de conciencia y se retiró a la abadía benedictina de Manlieu, donde ingresó como monje y murió en edad muy avanzada después de una peregrinación a Roma, muriendo de gota en Lyon. Patrón de Clermont y de Bourges. 

San Cosme de Jerusalén. (706-760). 
(o “el Méloda”).
Adornado. Modelo.
Parece que era originario de Jerusalén; fue coetáneo de san Juan Damasceno. Tuvo un gran talento para la música y la armonía. Fue amigo y compañero de san Juan Damasceno, alguns hagiógrafos dicen que era su hermano, habiendo sido adoptado y criado, al ser huérfano por el padre de san Juan, Mansur. Parece que fue elegido obispo de Mayuma en el 743, cerca de Gaza, y luchó contra los iconoclastas. 
Otra versión dice que nació en Creta y fue llevado por unos piratas a Damasco, se convirtió en maestro de san Juan Damasceno, y lo instruyó secretamente en la fe cristiana y lo bautizó a escondidas el emir. Escribió 173 himnos, y es uno de los más grandes mélodas de la Iglesia griega después de san Andrés de Creta.
Otros hagiógrafos dicen que nació en Jerusalén en el seno de una familia muy pobre. Fue confiado para su educación a un docto monje italiano, prisionero de los árabes. Cuando aprendió todo lo que su maestro podía enseñarle, marchó a la laura de San Sabas en Belén y allí recibió el hábito monástico.  

San Ceovulfo de Northumbría. M. 764. 
(Ceolulfo, Ceolwulph).
Osric, hijo de Cuthe, rey de Northumbría, designó como su sucesor a su hermano Ceovulfo que, probablemente, durante su reinado había vivido en un monasterio sin desear el trono. El nuevo rey favoreció el desarrollo de la Iglesia, eligiendo buenos prelados para las nuevas diócesis y dando él mismo ejemplo de vida cristiana; promovió la cultura de los monasterios. 
Parece que en el 731 hubo una insurrección contra el rey, que fue depuesto y obligado a recibir la tonsura. Liberado, Ceovulfo, después de un tiempo abdicó libremente y se hizo monje en Lindisfarne, donde murió lleno de méritos. San Beda le dedicó su “Historia eclesiástica”. Sus restos reposan en Norham.

Beato Ángel de Gualdo Tadino. (1265-1325). 
Enviado de Dios. Mensajero. Menguante.
Martirologio Romano: En el territorio de Gualdo Tadino, en la Umbría (hoy Italia), beato Ángel, eremita.
Natural de Gualdo en la diócesis de Nocera, en Umbría. Toda su vida se distinguió por su simplicidad, inocencia y amabilidad. Una de las culpas que se reprochaba era la de haber dado un gran disgusto a su madre, cuando dio pan a los pobres, y como ella murió el mismo día, él se consideraba en algún sentido culpable de haber apresurado su fin. 
En su juventud fue descalzo en peregrinación a Compostela y, a su regresó, ingresó como fraile lego entre los camaldulenses, pero poco tiempo después obtuvo permiso para vivir como solitario. Durante 40 años vivió como ermitaño, emparedado en su celda. 
Cuando murió el 15 de enero de 1325, se dice que las campanas de la iglesia del distrito vecino repicaron por sí solas: la gente llegó del campo para descubrir la causa, y acudiendo a su pequeña celda, lo encontraron muerto, arrodillado en actitud de orar. Los milagros obrados en su tumba llevaron a muchos a honrarlo, y el Papa León XII aprobó el culto en 1825. Patrón de Gualdo Tadino (Perugia, Italia).