15 de enero de 2015

Beato NICOLÁS GROSS. (1898-1945).


(Al.: Nikolaus Groß).
Vencedor en el pueblo.

Martirologio Romano: En Berlín, en Alemania, beato Nicolás Gross, padre de familia y mártir, que, dedicado a las cuestiones sociales, se enfrentó con un régimen contrario a la dignidad humana y a la religión y, por no querer actuar en contra de los preceptos de Dios, fue encarcelado y ahorcado, obteniendo así la participación en la victoria de Cristo.

Nació en Niederwernigern, Essen (Alemania) en el seno de una familia de mineros. En su juventud trabajó en la mina y en el poco tiempo que tenía procuró mejorar su instrucción. En 1917 formó parte del Gewerkverein Christlicher Bergarbeiter, la asociación sindical de los mineros cristianos. En 1918 formó parte del partido Zentrumspartei y en el 1919 fue miembro del Antonius Knappenverein (KAB) de su pueblo natal. A los 22 años fue secretario de la sección juvenil del sindicato Christliche Bergarbeitergewerkschaff y un año más tarde ayudante de redación de la revista "Bergknappe"
Su actividad sindical también la llevó en Waldenburg en Silesia, con una etapa intermedia en Zwickau, de nuevo en el Ruhr en Bottrop. Durante este tiempo se casó con Elisabeth Koch con quien tuvo siete hijos. En su libro "Siete en la mesa", manifestó su amor por la familia y su sentido de la responsabilidad. Estuvo siempre atento a los problemas sociales de su tiempo y trabajó por los derechos de los trabajadores desde sus creencias cristianas. A comienzo de 1927 fue ayudante de redación de la revista "Westdeutsche Arbeiterzeitung", el órgano del KAB; donde después llegó a ser redactor jefe. Llegó a ser un apóstol de la fe. 
Cuando fue nombrado redactor jefe de la revista "Ketteler Haus" de Colonia (1929), ya tenía un juicio claro sobre el nazismo que estaba ascendiendo. En 1930 escribió: “Como trabajadores católicos rechazamos el nacionalsocialismo no sólo por motivos políticos y económicos, sino por nuestro modo de ser religioso y cultural de modo claro y decidido”. En 1933, cuando la subida al poder de Hitler, la KAB fue declarada “enemiga del Estado”. Sin vergüenza ni miedo, anunció a Cristo, mientras en Alemania el nazismo perseguía a la comunidad cristiana. Como marido y padre honró el sacramento del matrimonio y de la familia; como obrero, sindicalista y periodista, se comprometió por la justicia, la verdad, la solidaridad y la paz, arriesgando la vida cada día. 
En 1940 comenzó a sufrir interrogatorios y persecuciones. Su revista fue vetada y cerrada. Fue arrestado en 1944 y fue llevado a la cárcel de Tegel de Berlín, donde, según el testimonio de su mujer, fue torturado. La oración fue el arma que tuvo para superar las dificultades. En 1945 fue ejecutado por los nazis en la cárcel de Berlín-Plötzensee, su cadaver fue incinerado, para no dejar rastro y sus cenizas esparcidad en el campo. Fue beatificado por san Juan Pablo II el 7 de octubre de 2001.