10 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Petronio de Die. M. 463. 
catedral de Die
(Patronio. fr.: Pétrone).
Duro como la piedra
Martirologio Romano: En la ciudad de Die, en la región de la Galia Vienense (hoy Francia), san Petronio, obispo, que antes había abrazado la vida monástica en la isla de Lérins.
Hijo de un senador de Aviñón, se hizo monje en Leríns y fue elegido VIº obispo de Die (456-463). Se dice que era hermano mayor de san Marcelo y al que ordenó diácono y que fue asistente de su hermano Petronio, durante 10 años, cuando fue consagrado obispo. Petronio nombró a su hermano como su sucesor en la diócesis de Die en el periodo convulso de la herejía arriana. Murió en Valenze. Patrono de la diócesis de Die junto a san Marcelo. Tiene culto local.

San Marciano de Constantinopla. M. c. 471. 
Hombre de guerra. Relativo a Marte
Martirologio Romano: En Constantinopla (Estambul, hoy en Turquía), san Marciano, presbítero, que se distinguió en la ornamentación de las iglesias y en la ayuda prestada a los pobres.
Nació en Constantinopla, donde pasó toda su vida, en el seno de una familia emparentada con el emperador Teodosio. Se entregó al servicio de Dios desde su niñez, y a escondidas repartía grandes sumas de dinero entre los pobres. Hacia el año 455, el patriarca san Anatolio, sin hacer caso de las protestas que su humildad dictaba a Marciano, le ordenó sacerdote. Marciano se sintió con ello más obligado todavía a buscar la perfección; así pues, sin abandonar su ocupación favorita que consistía en instruir a los pobres, redobló sus esfuerzos en socorrerlos en sus necesidades materiales y se impuso enormes penitencias. Quienes veían en su ejemplo una constante censura, tomaron pretexto de su austeridad para acusarle de novacianismo; pero la mansedumbre del santo triunfó a la larga de todas las críticas y la persecución sirvió para purificar aún más su alma. 
Cuando la tempestad se disipó, su virtud brilló esplendorosamente, y el patriarca Genadio lo elevó a la dignidad de "Oikónomos", con gran aplauso del clero y del pueblo. Marciano construyó y restauró muchas iglesias de Constantinopla, en particular la de Anástasis. Los milagros que realizó antes y después de su muerte, le hicieron famoso. Algunos autores le consideran como escritor de himnos litúrgicos.    

San Domiciano de Melitene. (c.564 - c.602). 
Casero
Martirologio Romano: En Melitene, ciudad de Armenia, san Domiciano, obispo, que trabajó con ahínco en la conversión de los persas.
Obispo armenio de Melitene, el emperador Mauricio, su pariente, le confió varias misiones diplomáicas. Fue importante la que llevó a cabo ante Cosroes, rey Persa, al que intentó convertir al cristianismo. De este fracaso informó al papa san Gregorio I Magno con el que tuvo correspondencia.
De regreso a Constantinopla fue director espiritual del emperador, sin olvidar dirigir su diócesis. Murió de una enfermedad y fue sepultado en la iglesia de los Santos Apóstoles en Constantinopla. Sus reliquias fueron trasladadas a Melitene. Tiene culto local.

San Valerio de Limoges. (530-620).
(fr.: Valère, Valery, Vaury o Vaulry).
Fuerte. Que vale, sano
Martirologio Romano: En la ciudad de Limoges, en Aquitania (hoy Francia), san Valerio, que llevó vida solitaria.
En un leccionario de Limoges se nos dice que era un hombre de buena posición, natural de Limoges, devoto de san Marcial, y que un día visitando la iglesia del santo en Limoges, sintió la llamada a dejarlo todo y emprender la vida eremítica. Construyó una iglesia dedicada al mártir san Julián, y en una celda anexa se escondió a los ojos del mundo. Sin embargo llegaban a él muchos que querían ser sus discípulos, y Dios le concedió dones taumatúrgicos.
En el pueblo de Saint-Valery-Sur-Somme (cuyo nombre posiblemente se refiere a nuestro santo) se conserva una pequeña capilla dedicada a su memoria, con una estatua. Tiene culto local.