30 de enero de 2015

Beato COLUMBA MARMION. (1858-1923).

Paloma.

Martirologio Romano: En el monasterio de san Benito de Maredsous, en Bélgica, beato Columba (José) Marmión, que, nacido en Irlanda y ordenado sacerdote, llegó a ser abad de aquel monasterio benedictino, donde se distinguió como padre del cenobio, guía de almas en el camino de la santidad y por su riqueza en doctrina espiritual y elocuencia.

Joseph Marmión nació en Dublín, Irlanda. Hizo los estudios en el Colegio de Propaganda Fide antes de ser ordenado sacerdote en Roma en 1881. Al regresar a Irlanda fue profesor de Filosofía en el seminario de Clondiffe. En 1886 ingresó en el monasterio benedictino de Maredsous, Bélgica, donde adoptó el nombre de Columba; aquí ejerció como profesor de Filosofía de los monjes. En 1899, fue nombrado prior de la fundación de Mont-César (Keizesberg), junto a Lovaina, donde continuó con su labor docente y director espiritual. Se destacó como un gran predicador en las llamadas “conferencias espirituales” que dictó en muchos conventos de religiosas y religiosas. 
En 1909 fue elegido abad de Maredsous, donde a pesar de los grandes compromisos que comportaba su cargo, más gravosos aún durante la invasión alemana y de la I Guerra Mundial, continuó sin tregua su trabajo apostólico, dictando conferencias, escribiendo cartas y ejerciendo la dirección espiritual junto a sus monjes y las numerosas almas que solicitaban su experiencia monástica y espiritual. Escribió: "Cristo, vida del alma"; "Cristo en sus misterios" y "Cristo, ideal del monje". Su eminente personalidad se sitúa en la línea de los grandes maestros de espiritualidad de la Orden benedictina del final del siglo XIX y principios del XX. Es una búsqueda contemplativa de Dios mediante la participación viva de la liturgia y la asidua “lectio divina”. Murió en Maredsous. Fue beatificado por SS. Juan Pablo II el 3 de septiembre del 2000.