Mostrando entradas con la etiqueta mártires. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mártires. Mostrar todas las entradas

31 de agosto de 2015

Santos JOSÉ DE ARIMATEA y NICODEMO. s. I.


Martirologio Romano: En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvieron en la sábana y lo depusieron en el sepulcro. José, noble decurión y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios; Nicodemo, fariseo y príncipe de los judíos, se fue una noche a ver a Jesús para interrogarlo sobre su misión y, delante de los sumos sacerdotes y los fariseos que querían arrestar al Señor, defendió su causa

José debía proceder de Arimatea, la antigua localidad de Ramé. Era "miembro importante del Sanedrín" (Mc 15,43), posiblemente porque era un hombre rico e influyente. Según los evangelistas: "Persona buena y honrada" (Lucas); "que aguardaba el reino de Dios" y que era "discípulo de Jesús" (Mateo); "pero clandestino, por miedo a las autoridades judías" (Juan), porque no estaba de acuerdo con el proceder del Sanedrín con respecto a Jesús y su proceso. 
Según Marcos: "tuvo el coraje de pedir el cuerpo de Jesús". Pidió permiso a Pilatos para descolgar a Jesús y enterrarlo, embalsamó su cuerpo. Según Juan “Fue, pues, y se llevó el cuerpo. Fue también Nicodemo -el que antes había ido de noche a ver a Jesús- llevando, una mezcla de mirra y aloe, como cien libras. Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, lo envolvieron en vendas con los perfumes como es costumbre enterrar a los judíos” (Jn 19, 39-40). 
Depositó el cuerpo de Jesús, en un sepulcro de su propiedad “en el que todavía no había sido colocado nadie” (Jn 19, 41-42). Su vida está rodeada de la leyenda, es conocida aquella que se le relaciona con la diócesis de Gastonbury en Inglaterra, ya que según una leyenda tardía y sin fundamento histórico, se habría embarcado con María Magdalena y Lázaro, y habrían llegado a Marsella para evangelizar Gran Bretaña.  

Nicodemo fariseo y doctor en Israel, que por la noche fue a buscar a Jesús, en Jerusalén, después de cenar y estuvieron hablando hasta hora avanzada. (Jn 3, 1-21) “Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él”. 
Con motivo de las fiestas de los tabernáculos, los sumos sacerdotes y los fariseos ordenaron prender a Jesús, pero Nicodemo les dijo que la ley de Moisés prohibía condenar a un hombre sin escucharlo y sin conocer lo que hacía (Jn 7, 51). Compartió con José de Arimatea el privilegio de enterrar a Jesús, y aportó para el sepelio unas cien libras de mirra y áloe (Jn 19, 39). 
Algunos tratados talmúdicos hablan de él: nos relatan que era galileo de origen, acomodado, generoso y piadoso ciudadano de Jerusalén quien, en una fiesta con gran afluencia de peregrinos, ante la falta de agua se las ingenió para abastecer a todos, con un desenlace milagroso. Fue uno de los tres ciudadanos más ricos que se ofreció a avituallar Jerusalén asediada y hambrienta. La caída de la ciudad en el año 70, arruinó por completo su fortuna, hasta el punto que se vio a su hija hurgar entre el estiercol de los caballos buscando granos de cebada. 
En la literatura apócrifa de las “Memorias y el Evangelio Árabe Apócrifo”, se dice que fue consejero de Pilato, y que abogó ante él para salvar a Jesús. También se constituyó en mensajero y discípulo de Jesús, para la conversión del pueblo de Israel. La leyenda le hizo mártir en Jerusalén junto con san Esteban “Protomártir”, porque parece que un 3 de Agosto encontraron su cuerpo, junto con el de santos Gamaliel y Abibas.

Beatos EDMIGIO PRIMO RODRÍGUEZ, AMALIO ZARIQUIEGUI MENDOZA y VALERIO BERNARDO HERRERO MARTÍNEZ. M.1936.


Martirologio Romano: En Almería en España, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciano) Herrero Martínez, mártires, que, hermanos de las Escuelas Cristianas, durante la persecución fueron ejecutados por odio a la fe

Edmigio Primo Rodríguez se llamaba Isidoro. Había nacido en Adalia, en Valladolid, en 1881. Estuvo como huérfano en el centro de La Santa Espina, en los montes Torozos. Ingresó en la casa de formación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Bujedo, cerca de Burgos, en 1898. En los centros en que enseñó se hizo querer profundamente por su carácter dulce, bondadoso y el interés por los alumnos. Trabajó en Santander, en Madrid, en Melilla. Llevaba tres años en Almería y se había ganado el corazón de todos. Tenía 55 años al morir.

Amalio Zariquiegui Mendoza se llamaba, en el siglo, Justo. Había nacido en 1886 en Salinas de Oro, Navarra. Ingresó en la casa de formación de los Hermanos de La Salle de Bujedo en 1901. Al terminar la formación enseñó en tres localidades de Santander y luego en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, en Jerez, en Madrid y desde 1930 en Almería. Quería a los escolares con delirio. Se preocupaba de manera especial por los más necesitados. Tenía al morir 50 años.

Valerio Bernardo Herrero Martínez tenía por nombre Marciano. Nació en Porquera de los Infantes, Palencia en 1909. Se formó en la casa de los Hermanos de las Escuelas Cristianos de Bujedo desde 1923 y luego en Griñón, cerca de Madrid. Había ejercido el apostolado educador en Jerez, en Sanlúcar de Barrameda y desde 1933 en Almería. Era serio, muy responsable, buen profesor. Tenía 27 años al morir.
Este grupo de religiosos lasalianos (Hermanos de las Escuelas Cristianas) sufrieron el martirio a lo largo de varios días (ver 8 y 13 de septiembre), y fueron beatificados el 10 de octubre de 1993 por san Juan Pablo II.

30 de agosto de 2015

Santa MARGARITA WARD y beatos compañeros. M. 1588.


Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, santa Margarita Ward, mártir, que, casada, fue condenada a muerte bajo la reina Isabel I por ayudar a un sacerdote y acogió con ánimo alegre el martirio del ahorcamiento en Tyburn. En el mismo lugar, sufrieron juntos a ella el martirio los beatos Ricardo Leigh, sacerdote, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martin, ingleses, Juan Roche, irlandés, y Ricardo Flower, galés, el primero por ser sacerdote, los otros por dar hospitalidad a los sacerdotes

Noble dama de Congleton en Cheshire. Se hallaba en Londres como dama de compañía de la señora Whitall. Era católica convencida y no dudó en ayudar lo que podía a la causa de los misioneros. Fue detenida por sacar de la cárcel al sacerdote Guillermo Watson, que se estaba volviendo loco por los sufrimientos que padecía en la cárcel de Bridewell. Consiguió la confianza del carcelero, y pudo introducir una cuerda para que huyera el sacerdote, y puesta de acuerdo con el barquero Juan Roche, el padre Guillermo pudo huir, pero al ser la cuerda demasiado corta, hizo ruido y alertó al carcelero, que al ver la cuerda sospechó de Margarita y por ello fue encarcelada. Cargada de cadenas fue apaledada y colgada de las muñecas, sin apoyo en el suelo, tormento que la dejó manca. En 1588, fue llevada al tribunal de Newgate y reconoció que había ayudado a huir al sacerdote, y para que revelara el escondite del sacerdote fue torturada, pero no consiguieron nada. Se le ofreció la libertad si renegaba al catolicismo y pedía perdón a la reina, a lo que se negó también por causa de su conciencia. Fue ahorcada y descuartizada en Tyburn, Londres, por haber salvado a un sacerdote. Aceptó el martirio con ánimo alegre. Con ella fueron martirizados los beatos Ricardo Leigh, sacerdote, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martin, ingleses, Juan Roche, irlandés, y Ricardo Flower galés.
Todos ellos fueron beatificaos en 1929 por el papa Pío XI, y Margarita fue canonizada en 1970 por el papa Pablo VI, entre los 25 mártires de Inglaterra y Gales.

Beatos DIEGO VENTAJA MILÁN y MANUEL MEDINA OLMOS. M. 1936.


Martirologio Romano: En Almería, en España, pasión de los beatos mártires Diego Ventaja Milán, obispo de Almería, y Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix-Baza, que, encarcelados por odio al nombre de cristiano, soportaron pacientemente insultos y sevicias, hasta que por la noche fueron ejecutados

Diego nació en Ohanes (Almería); su padre era herrero. Muy joven pidió a su madre ser sacerdote, quizás por esta razón la familia se trasladó a vivir a Granada, donde conoció una gran pobreza; luego la familia se estabilizó y él fue admitido como fámulo por el abad del Sacro Monte. En 1888 comenzó sus estudios en esta abadía y tuvo como compañeros a varios siervos de Dios: Andrés Manjón y José Gras Granollers. Consiguió una beca en Pontificio Colegio Español de Roma para estudiar en la universidad Gregoriana. Fue ordenado sacerdote en 1902 en Roma. En Granada fue un gran catequista y pedagogo; fue un predicador incansable y de profunda espiritualidad y conocido por su desprendimiento y humildad en Sacro Monte, donde logró una canonjía en la iglesia magistral;permaneciendo más de 12 años de capellán en el Sacro Monte, cuando diferentes obispos amigos suyos, entre ellos el de Madrid-Alcalá, le ofrecieron en sus diócesis los primeros cargos, no aceptando aquellos ofrecimientos porque, decía, todo lo que él era lo debía al Sacro Mote y él debía dedicar su servicio y actividad. Colaboró estrechamente con don Manuel Medina en la obra de las Escuelas del Ave María. 
En la vida de Diego se pueden distinguir dos épocas: una anterior a la muerte de su madre; otra la que siguió a este hecho. De salud pobre y enfermiza, puesto que tenía un pulmón gravemente lesionado mientras vivió su madre, sin faltar a su deber, evitó cuanto pudiera perjudicar su salud. Muerta su madre se entregó tan de lleno a la vida de apostolado que menospreciba todas las demás cosas. 
En el 1935, fue nombrado obispo de Almería por el papa Pío XI. En su consagración lo presentó su compañero de martirio el obispo de Guadix, el beato Manuel Medina Olmos. Ejerció su ministerio episcopal durante un año en el que intentó hacer un viaje pastoral, para conocer la diócesis y sus problemas.
Al estallar la guerra civil tuvo posibilidades de ponerse a salvo, pero nunca quiso dejar a sus feligreses: "nunca deseé ser obispo; de lo que no me arrepiento es de ser sacerdote". Tuvo que abandonar el palacio episcopal y marchó a la casa del Vicario General, donde fue detenido, junto con el obispo de Guadix, Manuel Medina y trasladados en la cárcel de las Adoratrices, primero estuvieron aislados y luego los reunieron con religiosos lasalianos y sacerdotes diocesanos. Les obligaron a dejar el traje eclesiástico. Serán trasladados al barco “Astoy Mendi” convertido en prisión, y luego al “Jaime I” donde realizaron tareas de limpieza con el escarnio de los tripulantes. Después volvieron al “Astoy Mendi”. Fueron sacados del barco con otros religiosos y seglares y llevados en una camioneta hasta el llamado Barranco del Chisme, en la carretera que va de Almería a Motril. En término municipal de Vícar donde les hicieron bajar y dieron la orden de fusilarlos; el obispo Medina pidió hablar y dijo que ellos no habían hecho nada que mereciera la muerte, pero que los perdonaba para también ser perdonado por Dios, y deseaba que la suya fuera la última sangre. 

Manuel nació en Villa de Lanteira (Granada), en el seno de una familia campesina. Muerta su madre, pasó a Caniles con un tío suyo, párroco de la localidad. Ingresó en el seminario de Guadix donde realizó sus estudios llegando a ser doctor en Teologia. También estudió en la universidad civil de Granada donde se licenció en Derecho civil y Filosofía y Letras, cuando ya era sacerdote.
Fue ordenado sacerdote en 1891, fue nombrado párroco del Sagrario de la catedral de Guadix y prefecto de estudios del seminario diocesano. En 1892 obtuvo una canonjía en el Sacromonte de Granada, donde residió 36 años, donde ejerció la enseñanza y durante 10 años fue rector del colegio, dio misiones por los pueblos de Granada y Almería. Fue íntimo colaborador de don Andrés Manjón y desempeñó diversos cargos en el movimiento educativo "Ave María"; en 1923 fue elegido director de estas escuelas. Fue considerado el catequista más cualificado de su tiempo. En 1926, fue consagrado obispo auxiliar de Granada en Roma, tuvo muy pronto dificultades con el cardenal de Granada, que le confió cargos y misiones menores; mientras Don Manuel se dedicó a su canonjía y a las escuelas del "Ave María", pero por una queja del cardenal a la nunciatura, como pasó con Diego Ventaja, tuvieron que dejar sus canonjías. También presentó su dimisión como obispo auxiliar pero no le fue aceptada y continuó con su trabajo en las Escuelas el Ave María y en la visitas pastorales. En 1928 fue elegido obispo de Guadix-Baza, donde procuró estar siempre atento a sus feligreses en sus necesidades espirituales y materiales. Se dedicó especialmente a los pobres. En 1934, fue nombrado administrador apostólico de Almería, donde estuvo un año, simultaneando su cargo con el de obispo de Guadix, hasta que fue nombrado obispo su amigo el beato Diego Ventaja.
En 1936, fue detenido a causa de su condición de obispo, pudo haber huido pero no quiso; compartió prisión y martirio con el obispo de Almería, Diego Ventaja  y con los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Fue trasladado al barco-prisión "Ascoy Mendi" y obligado a hacer trabajos manuales en el acorazado Jaime I, donde sirvió de burla a los marineros; antes de ser fusilado en el barranco del Chisme, en Almería, perdonó a sus ejecutores "para que Dios me perdone a mí". Sus restos fueron rociados con gasolina y quemados, y ahora reposan en la catedral de Almería. Los dos obispos fueron beatificados en Roma el 10 de octubre de 1993 por san Juan Pablo II.

Beato DIONISIO ULLÍVARRI BARAJUÁN. (1880-1936).


Nació en Vitoria (Álava). Huérfano a los pocos años, entró en el colegio salesiano de Sarriá-Barcelona en 1894, donde aprendió el oficio de encuadernador. Pasados dos años, inició allí mismo el noviciado, profesando como salesiano en San Vicenç dels Horts (Barcelona) en 1901. La profesión perpetua la realizó tres años después en Sarriá, casa que desde 1894 será la suya hasta 1916. Durante estos años su principal actividad estuvo centrada en la administración. Colaboraba, además, en la banda, en el canto y en el teatro. 
En 1916 fue destinado a Cuba, pero dos años después regresó a España, siendo enviado, para hacerse cargo del taller de encuadernación, a la madrileña casa de la Ronda de Atocha, donde residió hasta que, en 1933, le destinaron al colegio salesiano María Auxiliadora de Salamanca con el cargo de administrador laico, por exigencia de las leyes del Gobierno republicano. Y estando el 18 de julio de 1936 en Madrid, en el colegio San Miguel Arcángel del Paseo de Extremadura, por motivos de su cargo, le sorprendió la revolución. Durante sus 42 años de vida salesiana, don Dionisio se mostró siempre ejemplar e irreprensible en su piedad, puntualidad y amor a la Congregación. En su cargo de administrador fue cumplidor exacto del voto de pobreza. Su gran celo por la salvación de la juventud le llevaba a dedicarse plenamente a los antiguos alumnos.
Don Dionisio Ullívarri acompañaba al beato don Germán Martín el 30 de agosto, día que ambos fueron detenidos en el domicilio de la familia Serrano. De allí los condujeron, primero, a la checa de Fomento y, luego, al cementerio de Aravaca, Madrid, donde, el mismo día 30, de madrugada, los fusilaron. 

29 de agosto de 2015

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA.


Martirologio Romano: Memoria del martirio de san Juan Bautista, al que Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte y a quien, en el día de su cumpleaños, mandó decapitar a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad.


La memoria obligatoria del martirio del precursor del Señor se remonta a la dedicación de una cripta de Sebaste (Samaría) donde se veneraba su cabeza ya a mediados del siglo IV. 
Tal veneración, perpetuada en el siglo V en Jerusalén, estaba presente, en todas las Iglesias de Oriente, y en Roma, desde el siglo VI, con el título de degollación de San Juan Bautista, o de "passio" del Bautista, como es llamada en los santuarios. 
El relato de esta decapitación, realizada en la fortaleza de Maqueronte (mar Muerto), en donde Herodes Agripa se había retirado de vacaciones, se lo hicieron saber a Jesús verbalmente los discípulos del Bautista, entre ellos Juan y Andrés; fue condenado a muerte para saciar el deseo de venganza de Herodías, mujer de Herodes Agripa, tras la danza de Salomé (Mc. 6, 17-19). Según las referencias del Martirologio Romano, tal degollación ocurrió en la proximidad de la Pascua. MEMORIA OBLIGATORIA.

Beatos JUAN DE PERUGIA y PEDRO DE SASSOFERRATO. M. 1228.


Martirologio Romano: En Valencia en España, beatos mártires Juan de Perugia, sacerdote, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Menores, que por predicar la fe entre los moros de Valencia fueron decapitados, por orden del rey, en la plaza pública, recibiendo la palma del martirio

Juan nació en Perugia, y era sacerdote y Pedro, nació en Sassoferrato, y era un hombre maduro. Los dos fueron a Asís, atraídos por la fama de santidad y forma de vida de Francisco, y se hicieron franciscanos. En el 1216, después de un capítulo general, san Francisco envió a un grupo de frailes a predicar en tierras cristianas. A España envió a su primer compañero, Bernardo de Quintavalle, acompañado de un grupo de hermanos entre los que se encontraban Juan y Pedro. En España, a nuestros dos santos les correspondió la predicación del reino de Aragón: trabajaron en una zona entre Teruel y Valencia. 
Sus primeros trabajos en Teruel fue el cuidado de los enfermos y leprosos en el hospital, servicio a los pobres e intensa vida de oración. Con las licencias debidas para fundar un convento en la ermita de San Bartolomé, edificaron dos cabañas y cavaron un pozo para abastecerse de agua y regaban la pequeña huerta que cultivaban. Una vez que se familiarizaron con la lengua empezaron a predicar en las plazas de los pueblos de la comarca. Cuidaron de forma especial la catequesis con los niños. 
Para los primeros días del mes de mayo de 1220, fray Juan Parente, ministro especial de la Orden para España, convocó un capítulo provincial en Zaragoza, y allí acudieron Juan y Pedro, que se encontraban en Teruel. Al final del capítulo obtuvieron el permiso para predicar a los musulmanes de Valencia. A pesar de que los musulmanes habían asaltado el barrio cristiano de Valencia, Juan y Pedro se presentaron en la ciudad en 1228. Predicaron el evangelio sin esconderse, hasta que el rey Zeyt Abuzeit, les mandó detener. Fueron capturados en una mezquita de Valencia y, atados a unos cipreses fueron sometidos a toda clase de tormentos y porque rechazaron apostatar, fueron decapitados en la céntrica plaza de “la Higuera”. Los cristianos recogieron sus cuerpos y los sepultaron en la iglesia de San Vicente de la Roqueta, y luegon trasladados a Teruel. Estan enterrados en la actual iglesia de San Francisco. Son copatronos de la diócesis de Teruel. Fueron beatificados en 1783 por el papa Clemente XI. 

Beato CONSTANTINO FERNÁNDEZ ÁLVAREZ. (1907-1936).


Martirologio Romano: En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en el tiempo de la persecución, llevó a cabo su prueba por la fe.

Nació en La Vecilla de Curueño (León). En 1917 ingresó en la Escuela Apostólica de Solsona (Lérida). En 1924 fue trasladado al Convento de Predicadores de Valencia para continuar la carrera eclesiástica en el Estudio General de la Provincia con clara inteligencia e inclinación al estudio. Fue ordenado presbítero en 1929, y acabada la carrera eclesiástica es destinado al Pontificio Ateneo "Angelicum" de Roma donde obtuvo el Doctorado en Teología y allí ejerció la docencia. Regresó a Valencia dedicado a la enseñanza de la teología Moral y al apostolado de la pluma.
Unos días antes de estallar la revolución estaba en su pueblo natal y se empeñó en regresar a Valencia donde llegó el día 16 de julio. El 19 por la tarde abandonó el Convento y se refugió en un piso de una familia amiga. Pero fue detenido y llevado a la cárcel Modelo. Allí, el 29 de agosto hacia las once de la noche lo mataron.
Sus restos fueron depositados en la cripta lateral del altar de Santo Domingo en la Basílica San Vicente Ferrer de Valencia. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

Beato FRANCISCO MONZÓN ROMEO. (1912-1936).


Martirologio Romano: En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Monzón Romeo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor.

Nació en Hijar, Teruel. Llegado a la adolescencia, 1925, ingresa en la Escuela Apostólica de Calanda. Toma el hábito en Valencia en 1928. Estudia teología en Valencia y en Salamanca donde es ordenado sacerdote en 1936.
Estando de vacaciones en compañía de sus padres y hermanos le sorprende la persecución antirreligiosa. Vaga por los campos de su pueblo y un hermano suyo de 13 años, Miguel le lleva leche caliente todos los días. Un grupo de milicianos se presenta en casa de sus padres y apuntando uno de ellos con el fusil a su madre, decía: "diga usted dónde está su hijo, o le disparo". La madre no dijo nada. Horas después vuelven a la carga ante sus padres asegurándoles que a su hijo, si se entregaba, no le pasaría nada. Su padre les acompaña a buscarlo y... le apresan.
Hacia las seis y media de la tarde del 29 de agosto le invitan a dar un paseo en coche y llegados a la altura del campo de fútbol se paran y mientras desciende le disparan varias veces en la sien. Cuando lo sacaron en el coche dijo: «Dios mío, Jesucristo derramó su sangre por mí, y ahora yo la derramaré por él».
Los familiares del Padre quieren recuperar el cadáver pero no se lo permitieron. Lo entierran en una fosa común. Actualmente sus restos están en Zaragoza. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

28 de agosto de 2015

San JULIÁN DE BRIOUDE. M. c. 304.


Martirologio Romano: En Brivet, en el territorio de los arvernios, en Aquitania, san Julián, mártir. La tradición refiere que habiendo ido, por consejo de san Ferreol, a aquel territorio en tiempo de persecución, alcanzó allí la palma del martirio.

Nació en Vienne, en el Delfinado y fue legionario de la Sexta Legio Gallicorum. San Ferreol fue su tribuno, su superior mayor dentro de la milicia romana. Pasado algún tiempo, Julián se bautizó, dejó la milicia y se hizo anacoreta, dedicándose desde entonces a la oración y la penitencia. 
Cuando la persecución de Diocleciano llegó a su punto más alto de virulencia, Julián al sentirse perseguido huyó aterrorizado; no quería la muerte (según otra leyenda, el cónsul residente en Vienne, Crispino, inició la persecución, y fue su amigo san Ferreol, quién aconsejó a Julián que buscase refugio). Durante un tiempo se escondió en casa de una viuda. En este lugar reflexionó sobre su fe y su coraje... se sintió un cobarde incapaz de dar su vida por Cristo. Su conversión fue radical, venció sus temores y se entregó a las autoridades confesándose cristiano; murió decapitado en Brioude. Su cabeza la arrojaron  al río Aller. Unos cristianos recuperaron sus restos y se los llevaron a su antiguo tribuno Ferreol, el cual, viendo el coraje de su antiguo subalterno, confesó también su condición de cristiano. El martirio no se hizo esperar. 
Se dice que es el único Julián que haya padecido martirio, así los demás pueden ser una duplicación. Sus restos fueron enterrados juntos. Su devoción se extendió por todo el Camino de Santiago. 

Beatos GUILLERMO DEAN y 7 compañeros. M. 1588.


Martirologio Romano: En Londres en Inglaterra, beatos Guillermo Dean, sacerdote, y siete compañeros, mártires, que, bajo la reina Isabel I, en el mismo día, pero en distintos lugares de la ciudad o en las cercanías, por el reino de Dios padecieron el martirio con el ahorcamiento

Sus nombres son: Guillermo Gunter, Roberto Morton, Tomás Holford y Jaime Claxton, presbíteros; Tomás Felton, clérigo de la Orden de los Hermanos Menores; Enrique Webley y Hugo More, seglares. 
Guillermo Dean nació en Linton of Craven, Yorkshire, (Inglaterra). Era hijo de padre católico, que, como criado del noble católico Ricardo Norton, siguió a su señor al destierro a que fue condenado junto con toda la familia. Pero, el joven Guillermo se quedó en Inglaterra.Vino entonces su periodo anglicano. Alejado de su padre y sometido a otras presiones sociales, se hizo anglicano, y fue ordenado pastor regentando la parroquia de Monk Fristone.
Pero su amistad con el beato Tomás Alfield lo llevó a la conversión al catolicismo y fue ordenado sacerdote en Reims en el 1587. Nada más volver a Inglaterra fue arrestado por ser sacerdote católico. Sometido a tortura, declaró los sitios donde había dicho misa y las personas que habían asistido. Se arrepintió de su debilidad y lloró amargamente durante los tres años que estuvo preso en Newgate y Clink. En 1585 fue condenado al destierro. De regreso a Inglaterra, fue detenido de nuevo y enviado a la carcel de Gatehouse. Vista su causa fue condenado y ejecutado a la salida de Londres en Mile End Green. 

Guillermo Gunter nació en Raglan, Monmoutshire, (Gales) hacia 1555. Estudió en Reims y allí recibió la ordenación sacerdotal en el 1587. Regresó a Inglaterra y en apenas unos meses pudo administrar los sacramentos a los católicos ocultos, y convertir a algunos anglicanos. En 1587 fue descubierto y encarcelado en Newgate. Un año más tarde comparecía ante el tribunal que lo condenaba como traidor por ser sacerdote ordenado en el extranjero y propagar el catolicismo. Pidió que se le juzgara sin jurado, sin duda para evitar que nadie tuviera que condenarlo a mala conciencia, y se le otorgó lo que pedía, siendo condenado por el doble motivo de haber permanecido en el reino siendo sacerdote ordenado en el extranjero y de haber reconciliado a compatriotas suyos con la Iglesia católica. Fue ahorcado y descuartizado en Holywell Lane, Shoredith, al norte de Londres.

Roberto Morton nació en Bawetry en York en 1547. En 1568 dejó Inglaterra y pasó tres años con su tío Nicolás Morton en Roma. Comenzó los estudios sacerdotales en Douai en 1573, pero al año siguiente murió su padre y él volvió a Inglaterra, y contrajo matrimonio con Úrsula Thurland. Ambos vendieron sus propiedades y decidieron salir del reino inglés pero fueron encarcelados en Gatehouse. Era el año 1578. Como había estado con su tío en Roma al tiempo que se preparaba la excomunión de la reina Isabel, fue rigurosamente interrogado por el obispo de Londres, lo que le hacía a él muy sospechoso, pero pese a ello consiguió la libertad. Posteriormente su esposa murió. 
Decidió entonces ir a Roma, donde ingresó, en abril de 1586, en el Colegio Inglés. El 14 de junio del año siguiente era ordenado sacerdote en Reims. Marchó a Inglaterra, y nada más llegar fue descubierto y arrestado, encarcelado en la cárcel de Newgate, donde se encontró al seminarista el beato Hugo More, con el que padeció martirio en Lincoln's Inn Fields en Londres. Fue ahorcado y descuartizado. 

Tomás Holford nació en Aston, Cheshire, en 1541, en el seno de una familia anglicana; fue maestro en Herefordshire en la casa de unos señores de Home Lacy, donde abrazó la fe católica, después de conocer al sacerdote Richard Davis. Después de estudiar en Reims, fue ordenado sacerdote en el 1583 en Laon.
Vuelto a Inglaterra, bajo los nombre supuestos de Acton y Bude, pudo escapar de sus perseguidores dos veces, en 1584 y en 1586, siendo arrestado poco tiempo después. Pero cuando lo trasladaban a una cárcel de Londres logró escaparse, refugiándose en el castillo de Uxedon con su amigo Richard Bellamy. 
Trabajó en Cheshire y el Gloucestershire, rehuyendo siempre Londres donde las pesquisas eran más firmes. Pero en una visita a Londres, donde decía misa en casa de san Esvituno Wells, fue sorprendido y arrestado. Pocos días después fue juzgado y condenado a muerte. El que lo delató fue a la cárcel a pedirle perdón, que Tomás se lo concedió. Fue ahorcado y descuartizado en Clerkenwell.

Jaime Claxton, cació en Yorkshire, hacia el 1555. Estudió en Reims, y fue ordenado sacerdote en el 1582 en Soissons. Marchó a Inglaterra donde hizo su apostolado, y en 1585, dos años más tarde, ya estaba preso, y al cabo de un año fue juzgado y condenado a destierro perpetuo.
Pero regresó a Inglaterra para continuar su labor pastoral. Fue arrestado y encarcelado en Marshalsea. En el juicio fue condenado como traidor. Su compañero de martirio fue un joven novicio de la Orden de los minimos, beato Tomás Felton, hijo del mártir beato Juan Felton. Fueron ahorcados y descuartizados en Isleworth en Londres.

Tomás Felton nació en Bermondsey en 1568, hijo del beato Juan Felton, que fue martirizado en 1570. Educado con mucho esmero por la familia Lowell que lo había acogido, ingresó en el colegio inglés de Reims y en 1583 recibió la tonsura clerical y las órdenes menores. Pero se decidió por la vida religiosa e ingresó en la Orden de los Mínimos, cuya regla, como es sabido, es muy austera y ello trajo consigo que el joven enfermara, por lo que decidió volver a Inglaterra a restablecerse. Cuando ya se sentía mejor, mientras embarcaba para volver al continente, fue arrestado por los espías de la corona y llevado a la cárcel de Brideweil, donde pasó los dos años siguientes. Pasado este tiempo, su tía, la señora Blount, logró su libertad, lo que fue aprovechado por él para intentar de nuevo la salida de Inglaterra, siendo nuevamente arrestado y encarcelado, y esta vez fue su antigua bienhechora lady Lowell la que consigue su liberación, estando ella también recluida por causa de la religión en la cárcel de Fleet. Pero pocas semanas más tarde otra vez estaba preso en Bridewell. Esta vez hubo de padecer ayunos y tormentos pues lo tuvieron tres días y tres noches en la tortura llamada «Little ease» y no le daban sino un poco de pan y agua, porque se quería de él la lista de los sacerdotes que trabajaban en Inglaterra. El joven se mantuvo firme y no delató a nadie. Lo pusieron también a moler en un molino. Fue llevado por la fuerza a la capilla de Bridewell para que asistiera al culto anglicano pero él se tapó los oídos con los dedos. Entonces le ataron las manos a la silla baja en que lo tenían sentado, pero él dio tantas patadas en el pavimento e hizo tanto ruido con la boca que era imposible oír lo que el ministro decía. Se negó en absoluto a cambiar de religión. 
Juzgado en la sesión de juicio de Newgate del 26 de agosto de 1588, fue condenado a muerte. Se le preguntó si estaba de parte de la reina o del papa y de España, y él dijo que estaba de parte de Dios y de su país. Fue sacado para la ejecución junto con el beato Jaime Claxton. Rechazó la gracia que se le hacía poco antes de salir para la ejecución porque contenía condiciones inaceptables. Fue ahorcado y descuartizado. Su hermana, la señora Francés Salisbury, escribió una narración de su martirio.

Enrique Webley era un seglar originario de Gloucester, del que se sabe que había sido protestante pero se había convertido al catolicismo y había sido amigo del beato Guillermo Dean, y lo había apoyado en su apostolado. En abril de 1586 con otros cuatro compañeros intentó marchar en un barco a Francia, pero él y sus compañeros fueron arrestados en el puerto de Chichester cuando ya estaban a bordo, y llevados a Marshalsea. Se le calificó de persona pobre e ignorante pero astuto y despierto. Juzgado el 26 de agosto de 1588 y acusado de traición, fue ejecutado con Guillermo Dean en Mile End Green.

Hugo More nació en Grantham (Inglaterra) en 1565, y era hijo de un gentilhombre anglicano; estudió en Broadgates Hall y en Gray's Inn en Oxford, donde conoció al jesuita Tomás Stephenson que le llevó al catolicismo en 1585. Cuando su padre lo supo lo desheredó. Estudió en el seminario de Reims, pero dos años más tarde una enfermedad le obligó a dejar el seminario y volver a Inglaterra, sin por ello renunciar a su vocación sacerdotal. No hizo más que llegar a Londres en 1587, cuando fue arrestado con la acusación de haberse hecho católico y haber ingresado en un seminario extranjero. Juzgado y condenado se le ofreció la libertad a cambio de volver al anglicanismo, a lo que se negó rotundamente. Compartió cárcel con el beato Roberto Morton en Newgate, y con él sufrió martirio. Fue ahorcado y descuartizado en Lincoln's Inn Fields en Londres. 

San EDMUNDO ARROWSMITH. (1585-1628).


Martirologio Romano: En Lancaster, en Inglaterra, san Edmundo Arrowsmith, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, oriundo del mismo ducado, que, después de pasar muchos años entregado al cuidado pastoral en su patria, por ser sacerdote y haber llevado a muchos a la fe católica, con la oposición de los mismos protestantes del lugar, murió en la horca durante el reinado de Carlos I.

Nació en Haydock en el seno de una familia de pequeños propietarios que no aceptaron la religión protestante. Sus padres sufrieron mucho por ser católicos, y él mismo conservaba desde niño el recuerdo de una noche en que tuvo que huir en ropa de dormir, cuando los perseguidores llevaron a sus padres a la cárcel de Lancaster. Ingresó en 1605 en el Colegio de Douai, pero la mala salud le obligó a interrumpir los estudios. Sin embargo, fue ordenado sacerdote en 1612. En 1613 regresó a Inglaterra, donde se dispuso a cumplir con entereza y decisión su vocación misionera. Trabajó en Lancaster y celebraba la misa (en un altar que aún se conserva, procedente de la casa de la familia Burgess en Bolton-le-Sands); sobresalió por su «fervor, entusiasmo y gran discresión». 
Capturado, posiblemente en 1622, fue llevado ante Bridgeman, obispo protestante de Chester, y mantuvo con él y sus ministros una animada discusión. Recuperó su libertad e ingresó en 1623 a los Jesuitas, e hizo el noviciado en la Misión, retirándose a Essex para un retiro espiritual. Fue traicionado por falsos hermanos, y juzgado en Lancaster en 1628, y fue encontrado culpable de alta traición por ser sacerdote jesuita y un «seductor religioso»- Su compañero de prisión, el san Juan Southworth, después también mártir, lo absolvió antes de que el santo fuera ahorcado y descuartizado, durante el reinado de Carlos I, en Lancaster. 

Beatos JUAN BAUTISTA FAUBEL CANO y ARTURO ROS MONTALT. M. 1936.


Martirologio Romano: En el territorio de Valencia, España, beatos mártires Juan Bautista Faubel Cano y Arturo Ros Montalt, que, padres de familia, durante la persecución contra la Iglesia recibieron de los hombres la muerte y de Dios la vida eterna

Juan Bautista nació en Lliria (Valencia). Casado con Patrocinio Olba Martínez, padre de tres hijos. Pirotécnico de profesión. Cuando llegó la República, pensó que había que defender los derechos de la comunidad católica dentro de la acción política y social y colaboró en la fundación de la Derecha Regional Valenciana junto con el sacerdote Miguel Alba, que sería fusilado el mísmo día que él. Con este interés fundó en su pueblo escuelas católicas. Era miembro de la Acción Católica.
Cuando estalló la guerra civil, salvó el copón con las formas consagradas cuando la iglesia fue incendiada. Recogió en su casa a dos religiosas del monasterio de San Miguel, que fue clausurado. Fue detenido y llevado a Els Olivarets, donde lo torturaron con una aguja para hacer esteras, de allí fue llevado a la cárcel, donde le pudieron visitar sus familiares. Fue llevado al Gobierno Civil de Valencia y también a San Miguel de los Reyes, donde se pasó el tiempo orando. Junto con otros doce detenidos fue llevado al camino de Paterna, y Juan Bautista gritó “¡Viva Cristo Rey!” y fue fusilado. 

Arturo nació en Vinalesa, en el seno de una familia modesta. Desde joven trabajó en la yutera para ayudar a su numerosa familia. Casado con María Llopis Sirer y padre de siete hijos. Fue un hombre de una gran espiritualidad interior y de conducta moral intachable. Su apostolado se desarrolló dentro de la Acción Católica y fue uno de sus fundadores en su pueblo. Se ocupó también de la acción social y fundó el Sindicato Católico para trabajadores de la fábrica de sacos. Cuando la República suprimió la enseñanza religiosa, batalló para que en su pueblo se fundara una escuela católica.
El comité republicano decidió arrestarlo por ser uno de los puntales católicos del pueblo. Durante su detención fue maltrado. Fue ejecutado en el camino de Moncada durante la guerra civil por pertenecer a la Acción Católica, junto con diez compañeros. Fue arrojado vivo al horno de cal. 

Beato ALFONSO MARÍA MAZUREK. (1891-1944).


Martirologio Romano: En la ciudad de Nawojowa Góra, en Polonia, beato Alfonso María Mazurek, carmelita presbítero y mártir, que durante la guerra, por su confesión cristiana, recibió la muerte a manos de los invasores de su patria

Nació en Baranówka (Lublin), Polonia. En 1908 recibió el hábito carmelitano en Wadowice, con el nombre de Alfonso María del Espíritu Santo. En Viena (Austria) recibe la ordenación sacerdotal el 16 de julio de 1916.
Conocido por sus dotes organizativas y, estimado como educador de la juventud, fue hasta 1930 prefecto y profesor en el Seminario Menor de Wadowice. Elegido, en 1930, Prior del convento de Czerna, cumplió este oficio hasta la muerte, a excepción del trienio 1936-1939, durante el cual fue ecónomo del mismo convento. Organizó particulares devociones conforme al carisma del Carmelo y se dedicó a la dirección del coro del Carmelo Seglar.
Al acercarse el fin de la segunda guerra mundial, se incrementaron notablemente la hostilidad de los nazistas y sus represalias en Polonia., El 28 de agosto de 1944, a los 53 años, es asesinado martirialmente. Murió en Nawojowa Góra (Krzeszowice). Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por el papa Juan Pablo II.

27 de agosto de 2015

Beato ROGERIO CADWALLADOR. (1566-1610).


Martirologio Romano: En Leominster, en Inglaterra, beato Rogerio Cadwallador, presbítero y mártir. Había sido ordenado en Valladolid, en España, e, insigne por su ciencia, ejerció su ministerio clandestinamente durante dieciséis años en su patria y, finalmente, condenado por el hecho de ser sacerdote, en tiempo del rey Jacobo I fue ajusticiado después de crueles torturas.

Nació en Stretton Sugwas (junto a Hereford), hijo y heredero de un hacendado labrador. Desde la infancia deseaba ser sacerdote y obtuvo licencia de su padre para pasar a Reims, desde donde, siendo diácono, pasó al colegio inglés de Valladolid, y allí recibió el presbiterado. En 1594 volvió a Inglaterra y se estableció en su condado natal, con el nombre de Rogers, y durante dieciséis años realizó una intensa labor pastoral con gran celo y dedicación, provocando muchas conversiones entre los trabajadores y gente del pueblo. Persona muy instruida, manejaba muy bien el griego.
Cuando pareció que a partir del 5 de noviembre de 1602 la reina Isabel I estaba dispuesta a llegar a cierto género de tolerancia con los católicos, Rogerio fue uno de los llamados «sacerdotes apelantes» dispuestos a reconocer como legítima a la Reina (30 de enero de 1603) y a obedecerla en todos los asuntos temporales y a oponerse a cualquier conspiración contra ella o invasión de su reino. Pero los apelantes no dejaron de señalar que ellos reconocían como cabeza de la Iglesia al obispo de Roma y esto por derecho divino, y que estaban dispuestos a defender esta fe al precio de sus vidas. Trece eminentes sacerdotes seculares, entre ellos Rogerio, presentaron el documento, pero sus diputados fueron apresados y la campaña anticatólica prosiguió.
Ninguno de los firmantes fue perseguido o llevado a la muerte mientras vivió Isabel. Llegado al trono Jacobo I, pareció que iba a ser tolerante con los católicos, pero tras la llamada «Conspiración de la pólvora», no sólo se ajustició a los conspirados, sino que se endurecieron de nuevo las políticas anticatólicas. En 1606 se quiso imponer el llamado «Oath of allegiance» que obligaba a los católicos a condenar como impía y herética la pretensión de que un monarca depuesto por el papa podía ser depuesto o asesinado. Aunque algunos prestaron el juramento, la mayoría lo rechazó y el papa Paulo V lo condenó. Rogerio continuó su labor pastoral en secreto hasta que en Pascua de 1610 fue detenido en casa de una señora católica. Interrogado, reconoció ser sacerdote, y discutió los asuntos de religión con el obispo de Hereford, Robert Bennet. Se negó a jurar el “Oath of allegiance” y fue enviado a la cárcel de Hereford encadenado. En la cárcel se deterioró mucho su salud. Cuando se le sacó para ser ejecutado se le ofreció repetidamente la vida y la libertad si prestaba el juramento. Él se negó. Fue ejecutado por ahorcamiento y descuartizamiento en Leominster, el 27 de agosto de 1610. El papa Juan Pablo II lo beatificó el 22 de noviembre de 1987.

Beato FRANCISCO DE SANTA MARÍA y 14 compañeros. M. 1627.


Martirologio Romano: En Nagasaki, en Japón, beatos Francisco de Santa María, presbítero de la orden de los Hermanos Menores, y sus catorce compañeros, mártires, que por orden del gobernador de la ciudad sufrieron el martirio en odio al nombre cristiano

Martirio del B. Bartolomé Laurel
Nació en Montalbanejo (Cuenca). Muy joven entró en la Provincia de San José de los franciscanos descalzos, en la que hizo la profesión religiosa y fue ordenado sacerdote. Se ofreció para ir a las misiones y en 1609 marchó a Filipinas, donde trabajó con mucho celo por la conversión de los nativos y la salvación de las almas.
  Llevaba ya 14 años en Filipinas cuando se le propuso la posibilidad de pasar a Japón, pese a que estaba vigente la persecución y se corría un gran peligro. Hay que decir por tanto que incluyendo la perspectiva del martirio es como el P. Francisco de Santa María se ofreció para ir a Japón, a donde marchó acompañado del beato hermano Bartolomé Díaz “Laurel”. Desembarcaron ambos religiosos en una playa próxima a Nagasaki y como no tenían asignado un puesto de misión fijo, lo primero que hicieron fue enterarse de qué comunidades estaban más desasistidas, pues era su intención cubrir los puestos más abandonados religiosamente a causa de la persecución. Su vida fue, pues, itinerante, y ciudades, aldeas, caminos y bosques, altas montañas y ríos fueron los sitios por donde ambos misioneros hubieron de pasar continuamente. Tenían los misioneros la consigna de no exponer las vidas sino reservarse para poder ejercer el apostolado, ya que el martirio dejaba sin obreros el campo evangélico. Como la búsqueda policial arreciaba más, en algunas ocasiones se vieron los misioneros obligados a vivir en los bosques, únicos sitios de mayor seguridad, albergándose en pobres cabañas y pasando grandes privaciones. Pronto tuvieron una estimable compañía: un joven cristiano japonés que se había unido a ellos, profesaría, ya preso, en la Orden franciscana y se convirtió en su guía y mentor, con la garantía de pasar muy inadvertido por ser nativo. Se trataba del beato Antonio de San Francisco, que morirá mártir con sus dos compañeros. Así pasaron cuatro años de intensa y fecunda labor apostólica.
 En la primavera del año 1627 estaban en la casa del beato Gaspar Vaz el P. Francisco y el Hno. Laurel junto con un grupo de cristianos para celebrar allí la eucaristía. Un apóstata se enteró y avisó a la policía. Ésta llegó con presteza y rodeó la casa, y todos hubieron de entregarse. No estaba fray Antonio, pero al enterarse de la detención acudió a declarar su cristianismo y quedó igualmente preso. Fueron todos llevados a la cárcel y allí se dedicaron a la oración, animándose mutuamente a permanecer firmes en la fe. Juzgados, se les condenó a muerte.
 Además de los ya mencionados eran: María Vaz, Luis Soyeman, Francisco Cufioye, Tomás Wo Yinyemon, Lucas Kiiemon, Miguel Kizaiemon, Martín Gómez de Facato, Francisco Curobioye, Cayo Yiyeimon, María Magdalena Kiota y Francisca Bizzoca Pinzokera. Fueron trasladados a la prisión de Nagasaki, donde sufrieron toda clase de penalidades. Una parte del grupo fueron degollados y la otra parte quemados vivos a fuego lento.

San DAVID LEWIS. (1616-1679).


Martirologio Romano: En la ciudad de Usk, en Gales, san David Lewis, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, ordenado sacerdote en Roma, celebró ocultamente los sacramentos en su patria durante más de treinta años y prestó ayuda a los pobres, hasta que en el reinado de Carlos II fue ahorcado por ser sacerdote.

Nació en Abergavenny, de padre anglicano y madre católica, fue educado en la fe del padre; fue educado en la Royal Grammar School. Su inclinación era la abogacía y a los 16 años entró en el Middle Temple. Se colocó como tutor del hijo del conde de Savage, y en calidad de tal viajó al extranjero. Después de un viaje a París se convirtió al catolicismo. Muertos sus padres, se marchó a Roma, donde ingresó en el colegio inglés (1638), y se ordenó sacerdote en 1642. En 1645, estando todavía en Roma ingresó en la Compañía de Jesús. Hecho el noviciado y la profesión religiosa es enviado en 1646 a la misión inglesa, pero para ser llamado enseguida de nuevo a Roma, donde se le da el cargo de director espiritual del Colegio Inglés. 
En 1648, y a petición propia, vuelve a Gran Bretaña y se establece en Cwm, Llanrothal, aquí trabajó como misionero a lo largo de 31 años, usó el alias de «Charles Baker», realizando una labor admirable, trayendo de nuevo a la fe a los caídos, fortaleciendo a los débiles, no importándole los peligros, soportando dificultades con ánimo entero, y mostrando tal caridad con los pobres que se ganó el nombre de «Tady Plodion», es decir el «padre de los pobres».  
En 1678 estalló el escándalo de la llamada «conspiración papista», denunciada por Titus Oates, y aunque finalmente resultó ser falsa, se hizo muy espesa la persecución contra los católicos. El P. David se escondió en Llanfihangel Llantarnam, pero unos católicos apóstatas lo denunciaron y fue arrestado el 17 de noviembre de 1678 justo cuando se disponía a decir misa. Llevado a Aberganny, fue luego encerrado en la cárcel de Monmouth, donde estuvo hasta mediados de enero de 1679, en que fue llevado a la de Usk. En el juicio de marzo compareció ante el juez sir Robert Atkins, ante el cual una testigo declaró haberle visto ejercer el ministerio sacerdotal católico. Fue entonces condenado a muerte. 
La ejecución tuvo lugar en Usk, frente a donde está ahora la iglesia de San Francisco Javier. El mártir se dirigió a los presentes y confesó ser católico, sacerdote y jesuita, y dijo que como se le condenaba por haber dicho misa y administrado los sacramentos, él moría por la causa de la religión. Exhortó a todos a ser firmes en la fe, frecuentar los sacramentos, sufrir con paciencia las aflicciones y persecuciones y perdonar a los enemigos. La gente se quedó tan conmovida con estas palabras que empezó a tirar piedras al verdugo, el cual se marchó, siendo sustituido por otro. Sus últimas palabras fueron: «Dulce Jesús, recibe mi alma». Fue entonces ahorcado y descuartizado. Fue canonizado el 25 de octubre de 1970 por el papa Pablo VI.

Beatos JUAN BAUTISTA SOUZY y ULDARICO GUILLAUME. M. 1794.


Martirologio Romano: En la costa frente a Rochefort en Francia en una sórdida galera anclada, beatos mártires Juan Bautista de Souzy, sacerdote, y Uldarico (Juan Bautista) Guillaume, hermano de las Escuelas Cristianas, mártires, que durante la persecución contra la Iglesia sufrieron un inhumano encarcelamiento y murieron por Cristo consumidos por el hambre y la enfermedad

Juan Bautista nació en La Rochelle. Como sacerdote se distinguió por su celosa predicación y por su prudente dirección de las almas, por sus singulares dotes de piedad y cultura. Era canónigo de la catedral de la Rochelle y también vicario general de la diócesis. Por negarse hacer el juramento constitucional en 1791, tuvo que abandonar su diócesis y se fue a Poitiers, donde continuó ejerciendo su ministerio clandestinamente, hasta que se presentó para su deportación en marzo de 1794 y destinado a Rochefort. Cuando lo supo el obispo de La Rochelle lo nombró su delegado para con todos los sacerdotes que estuvieran presos o deportados con él. 
Destinado a la isla Madame, murió en ella de enfermedad y miseria, confortando a todos con gran energía moral, animándoles para que se apoyasen mutuamente y se preparasen para la muerte con sentimientos de paz y perdón. En aquellas terribles prisiones flotantes murieron 547 religiosos víctimas de la enfermedad, las privaciones y los castigos de sus carceleros. 

Uldarico nació en Fraisans, parroquia de Dampierre, diócesis de Besançon. Ingresó en el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en1785 con el nombre de Hermano Uldarico, “declaro que amo mi estado vocacional y deseo perseverar en él hasta la muerte, con la ayuda de la gracia de Dios».
Se sabe poco de la vida y actividad del Hno. Uldarico en los ocho años de misión apostólica en Nancy, que siguieron a su noviciado. Después que los revolucionarios cerraron la escuela, dice el abate Guillon que el Hno. Uldarico «muy apegado a los hijos de los pobres de Nancy, se quedó por ellos en esta ciudad, donde clandestinamente continuó instruyéndolos en la piedad y en el arte de la lectura y de la escritura». Y el Hno. Gustave-Marie añade: «Cuanto más humildad tenía en su profesión, tanto más éxito alcanzaba con sus instrucciones; y tanto más, también, los impíos perseguidores se irritaban contra él. La vida tranquila y ordinaria del modestísimo Hno. Uldarico no tenía nada que pudiera ofender á los republicanos; y los servicios que prestaba deberían atraerle el reconocimiento del pueblo. Pero, como eran impíos y ateos, que reinaban bajo el nombre del pueblo y de la República, este buen "ignorantin" fue encarcelado en 1793».
En efecto, fue detenido el 17 de mayo y condenado a la deportación. Tenía 38 años. La caravana salió hacia Rochefort el 1º de abril, a las 7 de la mañana, y llegaron el 28. El Hno. Uldarico fue encerrado en «Les Deux Associés». Afectado por la epidemia y víctima de los sufrimientos falleció de hambre el 27 de agosto. Fue enterrado en la isla Madame.

Beato FERNANDO GONZÁLEZ AÑÓN. (1886-1936).


Martirologio Romano: En la localidad de Picasent, en la región de Valencia, en España, beato Fernando González Añón, presbítero y mártir, que, en tiempo de persecución, mereció pasar a la bienaventuranza eterna.

Nació en la ciudad de Turís, provincia de Valencia, diócesis de Valencia (España) en el seno de una familia de labradores. Ya desde muy niño era muy piadoso mostrando su vocación sacerdotal en sus juegos y hasta en las pláticas que dirigía a sus vecinos y a los niños de la escuela. Ingresó al Seminario Conciliar Central, donde se distinguió por su piedad, aplicación y jovialidad, que le merecieron la estima de superiores, compañeros y amigos; fue un seminarista ejemplar. Recibió la tonsura, las órdenes menores y el subdiaconado. Tras haber recibido el presbiterado, celebró por vez primera la Misa en la Parroquia de su pueblo natal el 6 de marzo de 1913.
Los primeros frutos de su ministerio pastoral los recogió en el pueblo de Alcácer, donde fue coadjutor en 1913. En 1915 pasó a Santa Catalina de Alcira, también como coadjutor. Ejerció después en Macastre, como cura ecónomo, y más tarde, como Capellán de la Hidroeléctrica, en Cortes de Pallás. Fue cura regente de Anna en 1924 y coadjutor de San Juan de la Ribera en 1925. En todas estas Parroquias se distinguió como apóstol de los obreros, a quienes socorrió siempre en sus necesidades. El 24 de junio de 1931 tomó posesión del curato de Turís. Ya con los suyos, se multiplicó su actividad pastoral, desviviéndose por el culto y la devoción al Santísimo Sacramento. Fundó las Cuarenta Horas y promovió la festividad de Cristo Rey y la fiesta de la Virgen de los Dolores. Se dedicaba a la atención pastoral de los enfermos y necesitados, sin olvidar la catequesis. Apóstol y propagandista de la buena prensa. No hubo petición de pobres que no atendiera, y su influencia ante personalidades estuvo cultivada con miras a hacer el bien.
El beato Fernando era consciente, en los días previos a la revolución, de la situación que estaba por afrontar: persecución religiosa y probable martirio. La revolución en Turís comenzó con el incendio de las iglesias, la quema de imágenes y objetos religiosos y el encarcelamiento de los católicos. Al estallar la revolución de 1936, el beato reaccionó como un sacerdote católico auténtico. Mantuvo su ánimo sereno y se confió en la Divina Providencia. Fue detenido el 27 de agosto de 1936 en la casa abadía. Al día siguiente fue asesinado no sin antes perdonar a sus ejecutores y pronunciar ¡Viva Cristo Rey!.