29 de enero de 2015

San CONSTANCIO DE PERUGIA. M. 170.


(it.: Costanzo di Perugia).
Perseverante

Martirologio Romano: En la ciudad de Perugia, en la Umbría, san Constancio, obispo.

Era un joven cristiano que sobresalía en la reciente iglesia de Perugia por su celo y por generosidad, unida a una gran severidad hacia sí mismo. Fue elegido obispo de Perugia cuando todavía no tenía 30 años. Era prudente, sabio en el apostolado, maduro en la caridad, misericordioso en la autoridad, y se demostró un obispo providencial sobre todo en los años de la persecución de Marco Aurelio. Fue apresado y torturado y por fin decapitado, junto a numerosos cristianos de su grey. 
Según otra leyenda, de la que hay cuatro recensiones, fue conducido frente al Cónsul Lucio durante la persecución de Antonino Pío y brutalmente azotado, y luego encerrado con otros compañeros en un horno ardiente, del cual salieron ilesos. Llevado de vuelta a la cárcel, convirtió a sus guardias, que le ayudaron a escapar. Refugiado en la casa de un tal Anastasio, cristiano, fue -junto con éste- de nuevo arrestado. Después de varias peripecias en las cárceles de Asís y Spello, fue decapitado en Foligno.
El episcopado de Constancio, según Lanzoni y Delehaye, se basa en una tradición antigua y seria, y se puede aceptar como muy probable que haya sido el primer obispo de Perugia. Su martirio se remonta a las persecuciones de los primeros siglos, aunque no se puede dar por seguro que sea de la época de Antonino Pío, y podría ser en el siglo III. Los peruginos lo veneran como uno de los protectores de la ciudad, y su culto se extendió fuera de la Umbría. En 1781 se realizó un reconocimiento de sus reliquias, y en 1825, con gran solemnidad, se trasladaron las mismas desde el antiguo al nuevo altar, siempre en la actual iglesia de San Costanzo. Es patrón de Perugia.