10 de diciembre de 2014

Beatos ANTONIO MARTÍN HERNÁNDEZ y AGUSTÍN GARCÍA CALVO. M. 1936.


Martirologio Romano: En el pueblo de Picadero de Paterna, en la misma región de Valencia, en España, beatos mártires Antonio Martín Hernández, presbítero, y Agustín García Calvo, religiosos de la Sociedad Salesiana, los cuales, en la misma persecución, por la fe de Cristo recibieron el vestido de la gloria

Antonio nació en Calzada de Bejar, Salamanca. Cursado el Magisterio, ingresó en los salesianos en 1913. Tras unos años en Campello (Alicante), fue ordenado sacerdote en Carabanchel en 1919. Pronto pasó a Sarriá como Maestro de Novicios y Profesor de Pedagogía. Después fue director en Rocafort y en Valencia, apóstol del Corazón de Jesús. En todas las casas dejó la impronta de un hombre entusiasta, transformando los institutos en escuelas alegres y atractivas. Fue un pedagogo equilibrado y trabajador incansable, supo ganarse la confianza de sus alumnos. 

Agustín nació en Santander. Estudió en el colegio de los salesianos de su ciudad natal. Marchó a Campello (Alicante) como aspirante salesiano y allí decidió ser coadjutor, realizó el noviciado en Sarriá (Barcelona) y su profesión religiosa en 1923. Educador entregado a los niños, colaboraba con los Antiguos Alumnos en la preparación del teatro, en Valencia, donde dio también su vida por Cristo. Era un hombre sencillo, trabajador y sacrificado. Escribió varias obras de teatro para sus alumnos. Fue testigo del asesinato del Inspector, don José Calasanz. 
Fueron fusilados en el Picadero de Paterna durante la guerra civil por ser religiosos.