16 de julio de 2015

Beatos NICOLÁS SAVOURET y CLAUDIO BÉGUIGNOT. M. 1794.  


Martirologio Romano: Frente a Rochefort, en la costa de Francia, beatos Nicolás Savouret, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, y Claudio Béguignot, cartujo, presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa, por odio al sacerdocio, fueron encerrados en una nave convertida en cárcel, en la que enfermaron y murieron.

Nicolás Savouret había nacido el 27 de febrero de 1733 en Jouvelle, Haute-Saône. En su juventud ingresó en los franciscanos conventuales, hizo el noviciado y la profesión religiosa y fue ordenado presbítero, pero desconocemos en qué conventos estuvo destinado y qué oficios o cargos tuvo dentro de la Orden, salvo que se sabe que era doctor en Teología y que al tiempo de la Revolución Francesa ejercía como director de las clarisas de Moulins, diócesis entonces de Autun. 
Cuando se planteó el tema de la prohibición de los votos religiosos, él no dudó en declararle al procurador síndico de su departamento que él no abandonaba voluntariamente su orden ni su hábito. Cuando llegó la cuestión del juramento constitucional hay constancia de que junto con el obispo y otros muchos sacerdotes el P. Savouret se negó a prestarlo. Se conocen ciertas reclamaciones de tipo económico que el P. Savouret presentó por aquellos años. En 1793, pero su nueva negativa a prestar el juramento de “Libertad-Igualdad” fue arrestado el 18 de mayo en la commune de Moulins y enviado a Rochefort, donde estaba ya el 13 de abril de 1794, embarcado en el “Borée”. Pasó luego a “Les Deux Associés”, donde murió el 16 de julio de aquel año, abandonado a su suerte por estar enferma. Persona culta y piadosa, tuvo ante la muerte una gran serenidad y presencia de espíritu.

Claudio Béguinot nació en Langres, Haute-Marne, en 1736. Ingresó en la Orden Cartujana e hizo la profesión el 15 de agosto de 1760, y fue ordenado posteriormente como presbítero. En 1770 era sacristán de la cartuja de Val-Saint-Georges. En 1772 está como huésped en Rouen; en 1777 estaba en la cartuja de Bourg Fontaine, Aisne, y en 1782 otra vez está como huésped en Ruán. Fue religioso profeso de la cartuja de Saint Julien, en Saint-Pierre-de-Quevilly. 
Cuando los conventos fueron suprimidos, se quedó en Rouen dos años, y allí estaba cuando fue arrestado en abril de 1793, alojado en casa de Caban Vergetier. Él no había prestado ninguno de los dos juramentos que se exigían. Fue detenido en la prisión de Saint-Vivien. El 6 de marzo de 1794 fue deportado a Rochefort, donde estaba el 12 de abril. Embarcado en “Les Deux Associés”, murió el 16 de julio de 1794. Persona de gran espiritualidad y santidad de vida que había pasado su vida dedicado a la contemplación de las cosas divinas, era buscado en el barco por todos como el mejor confesor, y su pureza y humildad le hacían recomendable a todos. Llevó su enfermedad con gran fortaleza y mansedumbre. Llevaba consigo un crucifijo que fue roto por los guardianes y asimismo instrumentos de penitencia que sirvieron de burla. Fue beatificado, al igual que el P. Savouret y los demás mártires de Rochefort, el 1 de octubre de 1995 por SS. Juan Pablo II.