7 de enero de 2015

San CRISPINO DE PAVÍA. M. 466.


(Crispín).
De pelo rizado, ensortijado.

Martirologio Romano: En Pavía, Italia, san Crispino, obispo.

Posiblemente este sea el verdadero santo de Pavía, recordado por Ennodio en la “Vida de San Epifanio”. Nació en Pavía en el seno de una noble familia y que siendo canónigo fue promovido al episcopado por san Urcisino, a quién sucedió como obispo de Pavía durante el pontificado de san León I Magno, hacia el 433; acogió a san Epifanio entre los lectores de su iglesia, lo ordenó subdiácono y en el 456, diácono, designándolo como su sucesor; en los primeros tiempos era normal que un diácono pudiera ser consagrado obispo sin ser primero presbítero. 
Parece que se distinguió por sus servicios a la paz entre los ciudadanos, interviniendo en las disputas de las facciones enfrentadas. Del mismo modo ayudó a restablecer la concordia entre contendientes que disputaban por el precio de unos campos, de lo que todos quedaron agradecidos, y recordaron como una valiosa intervención del varón apostólico.
No se han conservado más hechos de su vida, a pesar de un largo episcopado, de unos 34 años. Crispino fue sepultado en la iglesia de Santa Maria Maggiore, que él mismo había mandado edificar.
Algunos santorales antiguos recogían tres santos Crispino, obispos los tres de Pavia en distintas épocas. La multiplicidad no podía sino dar lugar a confusión, y efectivamente, se celebraba desde antiguo a san Crispino I el 7 de enero, y a los II y III el 30 de octubre, aunque en época de los primeros Acta Sanctorum (siglo XVII), la celebración de Crispino III había pasado ya por al 7 de enero, juntándose con la de Crispino I, y del II se dice que muchas veces no se distingue del I. A todo esto ha dado "salomónica" solución el nuevo Martirologio Romano, que recoge una única celebración de san Crispino, obispo de Pavia, inscripto hoy, 7 de enero. La breve noticia no nos informa demasiado como para saber si se refiere al I, II o III ("En Pavía, san Crispino, obispo"), pero al estar inscripto entre san Valentín de Retia, del siglo V, y san Valentiniano de Chur, del VI, tiene que corresponder a Crispino I, ya que el único cierto de los otros dos es del siglo VI.