4 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:

ruinas en el Ponto

San Melecio. M. c. 295.
Martirologio Romano: En Sebastopol, del Ponto, san Melecio, obispo, el cual, aunque ya famoso por su erudición, fue aún más famoso por su virtud y sencillez de vida.
Era un obispo del Ponto, Bitinia (Turquía) que soportó muchos sufrimientos durante la persecución de Diocleciano; Eusebio lo conocía personalmente dice que su nombre derivaba de la palabra "mel atticus" (miel ática) una expresión usada para describir su elocuencia. Si es así no conocemos su verdadero nombre.

Porta S. Felice en Bolonia
San Félix de Bolonia. M. c. 432.
Martirologio Romano: En Bolonia, de la Emilia, san Félix, obispo, que fue diácono de la Iglesia de Milán con san Ambrosio
Diácono de la iglesia de Milán durante el episcopado de san Ambrosio. Del epistolario ambrosiano se sabe que fue elegido para una delicada misión ante el emperador Teodosio en el 394: “Merecidamente a llevar mi carta he enviado al diácono Félix, mi hijo, para que en mi nombre presente un memorial por aquellos que han recurrido a la Iglesia madre pidiendo misericordia de vuestra piedad”. 
Fue elegido séptimo obispo de Bolonia (c. 397 -432), le sucedió san Petronio de Bolonia. Trabajó contra los arrianos y contra los estragos de los godos, hasta que murió santamente. Su cabeza se conserva en la catedral de Bolonia.

Santa Adrehildis. M. c. 692. 
Martirologio Romano: En Cenómano (hoy Le Mans), de Neustria, santa Adrehildis, abadesa del monasterio de Santa María, murió hacia el año 692.
Se cree que era originaria de Soissons. Sobrina de san Alderico, obispo de Le Mans. Ella y su familia eran muy devotas. De ella el autor del libro “Gesta de San Alderico” dice: "Ada, a petición del obispo san Inocencio, vino al monasterio de Santa María de Soissons, en la ciudad de Le Mans, para enseñar la regla de San Benito al monasterio de Santa María que está en los suburbios de la ciudad". Fue abadesa de Saint Julien-des-Prés en Le Mans. De esta animadora de la regla benedictina no quedan ni las reliquias. Es la santa patrona de las mujeres religiosas y monjas en Francia.

San Apro. s. VII. 
Martirologio Romano: En Vienne, de la Galia Lugdunense, san Apro, presbítero, el cual, abandonando su patria, se construyó una celda en donde llevó una vida solitaria y penitente.

San Juan "el Taumaturgo". M. d. 750. 
Martirologio Romano: En Poliboto, de Frigia, san Juan, llamado el Taumaturgo, obispo, que, contra el dictamen del emperador León el Armenio, trabajó intensamente en favor del culto de las sagradas imágenes.
Obispo de Polybotos (Frigia) Turquía, fue uno de los más claros defensores de la ortodoxia contra el emperador iconoclasta León el Armenio; su fama de taumaturgo era tanta que el emperador no se atrevió a interferirse en su actividad.  

San Sola. M. 794. 
Martirologio Romano: En el monasterio de Ellwangen, en Baviera, san Sola, presbítero y eremita.
Benedictino anglosajón, que siguió a san Bonifacio a Alemania donde fue discípulo del santo y recibió la ordenación sacerdotal de sus manos. Al sentirse llamado por el Espíritu Santo a la vida solitaria, su maestro le aconsejó que se retirase a un sitio próximo a Fulda. Después, se trasladó a las riberas del Altmuhl, cerca de Eichstätt, donde vivió en una reducida celda, entregado a la penitencia y a la oración. 
 Después del martirio de san Bonifacio, los santos hermanos Wilebaldo, obispo de Eichstät y Wunibaldo, sacerdote, le exhortaron a convertir su celda, en centro religioso de la región. Para ello le regalaron unas tierras, en las que se erigió más tarde la abadía de Solnhofen, que dependía de la de Fulda. 
 San Sola pasó al Señor el 3 de diciembre de 794, y se construyó una capilla en el sitio que el santo había tenido su oratorio. El pueblecito de Solnhofen, al oeste de Eichstätt, perpetúa la memoria del nombre de san Sola. 

Pedro PettinarioBeato. (c.1180 - 1287). 
Martirologio Romano: En Siena, de la Toscana, beato Pedro Pettinario, religioso de la Tercera Orden de San Francisco, insigne por su peculiar caridad hacia los pobres y los enfermos, y por su humildad y silencio.
Nació en Campi, cerca de Siena. En Siena aprendió el oficio de fabricante de peines (pettinaio). Era un comerciante honesto y, buscaba sobre todo, la paz de su conciencia, de manera que cuando veía que un peine no era adecuado lo rompía. En cada ocasión, buscó la perfección y la caridad. Su matrimonio fue ejemplar y no tuvo hijos. 
Cuando se quedó viudo lo repartió todo y se hizo Terciario franciscano, y ayudado por otros compañeros, visitaba a los enfermos de los hospitales, pedía limosna para los pobres, edificando a todos. Fue favorecido con varios dones y carísmas místicos. Estuvo en contacto con movimientos laicales de su ciudad, así como de Florencia y Pistoya, y a través de ellos pidió a estas ciudades mayor sentido de la responsabilidad cristiana. Dante lo incluyó en la "Divina Comedia" en el Purgatorio. Murió en Siena. El municipio lo consideró enseguida beato, aunque la confirmación del culto no vino hasta el 2 de enero de 1802, por obra del papa Pío VII.