26 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Dionisio. Papa (260-268). M. 268. 
Martirologio Romano: En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, san Dionisio, papa, el cual, después de la persecución bajo el emperador Valeriano, consoló con cartas piadosas y con su presencia a los hermanos y a los afligidos, con dinero redimió de los sufrimientos a los cautivos y enseñó a los ignorantes los principios de la fe, brillando en toda virtud.
Se cree que era de origen griega y que habría sido monje y luego habría sido presbítero en tiempos de san Sixto II. Sucesor de san Sixto II. Reorganizó la iglesia después de la persecución de Valeriano, que había dejado la Iglesia en sede vacante durante dos años. Su pontificado está relacionado sobre todo con la controversia que entonces sacudía a la sede de Alejandría; el epistolario con san Dionisio de Alejandría nos relata los problemas existentes: la repetición del bautismo para los apóstatas y herejes que volvieran a la Iglesia, la crisis arriana... El Papa convocó un concilio en las que se condenó las doctrinas de Sabelio y Pablo de Samosata. 
Distribuyó entre los presbíteros de Roma la dirección de los cementerios romanos y títulos basilicales, así como la creación de nuevas sedes episcopales en el territorio. Aunque algunas tradiciones digan que sufrio martirio, no fue así y está sepultado en el cementerio de San Calixto. 
Mosaico de Mayuma

San Zenón de Mayuma. M. c. 400. 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Zenón, obispo de Mayuma, en Palestina, que edificó una basílica a sus sobrinos mártires Eusebio, Nestabio y Zenón, y hasta el fin de su vida trabajó como tejedor para procurarse el sustento y ayudar a los pobres.
Se cree que era natural de Mauritania y primo de los hermanos mártires los santos Eusebio, Nestabo y Zenón. Guardó las reliquias de sus parientes y les construyó un santario para venerarlas. 

San Eutimio de Sardes. M. 840. 
Martirio de san Eutimio de Sardes
Martirologio Romano: En Sardis, de Lidia, san Eutimio, obispo y mártir, a quien el emperador Miguel el Iconoclasta desterró a causa del culto de las sagradas imágenes, y más tarde, durante el imperio de Teófilo, castigado inhumanamente con azotes, consumó el martirio.
Después de haber estudiado en Alejandría fue monje, sacerdote, y obispo de Sardes de Lidia en el 787. Fue muy activo en el II Concilio de Nicea, ya que defendió con ardor el culto a las imágenes, contra la herejía iconoclasta. 
Algunos años después, fue exiliado por primera vez por el emperador Nicéforo. Se dice que permitió tomar el velo a una joven que un alto funcionario imperial deseaba como esposa. Esta fue, o quizás de otras complejas razones, su condena al confín en la isla de Pantelleira, de la que regresó algunos años después a Sardes para continuar con su lucha a favor de las imágenes. 
Por un emperador favorable a los iconoclastas fue de nuevo exiliado, en una localidad próxima a Constantinopla. Liberado en el 821, al año siguiente fue de nuevo exiliado, y fue asesinado a latigazos, durante el gobierno del emperador Teófilo, por esta razón se le considera mártir.