4 de diciembre de 2014

Beato ADOLFO KOLPING. (1813-1865).


Martirologio Romano: En Colonia, de Renania, en Prusia, beato Adolfo Kolping, presbítero, quien, ardientemente solícito para con los trabajadores y la justicia social, fundó una sociedad de jóvenes obreros, que difundió en muchos lugares.

Nació en Kerpen (Alemania), dentro de una familia muy humilde. Debido a la escasez de medios económicos no pudo estudiar y comenzó a trabajar desde los 12 años como aprendiz de zapatero. 
Quiso hacerse sacerdote y tuvo que vencer la oposición de su párroco. Fue ordenado en Colonia en 1846. Fue coadjutor en Wuppertal-Elberfeld, donde entró en contacto con la organización de trabajadores del profesor Johann Gregor Breuer, de la que el 1847, fue su asistente espiritual; el lema de esta asociación de jóvenes artesanos era: "orar, aprender, trabajar: con seriedad, pero también con alegría". En el año 1849, siendo vicepárroco de la catedral de Colonia, fundó la Asociación Mundial "Kolpingwerk", para la promoción religiosa y cultural, que llegó a ser el centro de todas las organizaciones de jóvenes trabajadores artesanos de Europa y América del Norte. El objetivo de esta Asociación es hacer del artesano y del obrero católico un ciudadano responsable, presente en la vida civil de su patria, buen padre de familia, trabajador capacitado y maduro, y católico convencido, hombre de conciencia, solidario con la suerte de los demás trabajadores.
La fe, la confianza en Dios y la oración fueron los fundamentos de su vida sacerdotal, que para él, era la imitación de Cristo vivida de manera autentica. Se sentía sostenido por su Creador y Salvador en los días fáciles y en los difíciles. Confiaba en la oración y en su efecto salvífico. Su norma de vida fue su mejor ejemplo. No elaboró ninguna teoría, y sólo quería que los jóvenes se sintieran integrados en la iglesia de la que formaban parte. Abrió en la Iglesia el diálogo sobre la cuestión social, partiendo de los mismos interesados. Escribió muchos artículos periodísticos y algunos libros, convencido que la opinión pública se formaba en la prensa escrita. Fue también capellán universitario, pues creía que la Iglesia no debía estar alejada del mundo universitario. Murió en Colonia. El Papa Juan Pablo II lo beatificó el 27 de octubre de 1991 en Roma.