4 de noviembre de 2014

San PIERIO. M. c. 310.


Martirologio Romano: Conmemoración de san Pierio, presbítero de Alejandría, ilustrado en los temas filosóficos, pero más esclarecido aún por la integridad de su vida y su voluntaria pobreza. Mientras Teonas regía la Iglesia alejandrina, explicó con profundidad al pueblo las divinas Escrituras, y en Roma, después de la persecución, descansó en paz.

Recreación de la biblioteca de Alejandría
Presbítero de Alejandría. Sucedió a Teognosto en la jefatura de la escuela de Alejandría. Según Eusebio, fue “muy estimado por su vida de extremada pobreza y por sus conocimientos filosóficos. Se había ejercitado sobremanera en las especulaciones y explicaciones relativas a las cosas divinas y en la exposición que de ellas hacía a la asamblea de la iglesia.” San Jerónimo nos da todavía más detalles sobre él:
“Pierio, presbítero de la iglesia de Alejandría, durante el reinado de Caro y Diocleciano, cuando san Teonás ejercía el episcopado en aquella misma iglesia, enseñó al pueblo con grande éxito. Adquirió tal elegancia de lenguaje y publicó tantos escritos sobre toda suerte de materias (que aún se conservan), que se le llamó Orígenes el Joven. Era muy notable por su austeridad, entregado a la pobreza voluntaria, y roto al arte de la dialéctica. Después de la persecución, pasó el resto de su vida en Roma. Queda un extenso tratado suyo “Sobre el profeta Oseas”, que, por razones internas, parece que lo pronunció con ocasión de la vigilia pascual”.
El testimonio de Jerónimo que dice que pasó el resto de su vida en Roma no está en contradicción con los que afirman que sufrió por su fe en Alejandría. Focio, por ejemplo, dice: “Según algunos, sufrió martirio; según otros, pasó el resto de su vida en Roma después de la persecución”. Probablemente ambas aserciones son verdaderas. Sufrió, pero no murió, durante la persecución de Diocleciano. Si escribió sobre la vida de Pánfilo, que murió el año 309, se supone que Pierio vivía aún en esa fecha.