3 de noviembre de 2014

San PEDRO FRANCISCO NERÓN. (1818-1860).


Martirologio Romano: Junto a la fortaleza Xa Doai, en Tonquín, san Pedro Francisco Nerón, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártir, que, en tiempo del emperador Tu Duc, vivió tres meses encerrado en una cueva estrechísima, donde, herido atrozmente con varas, se abstuvo durante tres semanas de todo alimento y consumó su martirio al ser finalmente decapitado.

Nació en Bornay (Jura). Estudió en los seminarios de Nozeroy y Vaux-sur-Poligny, y en 1845 en el seminario mayor de Lons-le-Saunier. En 1948 ingresó en el Seminario de Misiones Extranjeras de París, donde fue ordenado sacerdote. Cuando se enteró que iba a ser enviado a Tonkin, se fue al santuario de la Virgen de las Victorias para pedirle la gracia del martirio.
Llegado a Tonkin, se le asignó el distrito de Kimson, donde trabajó con gran dedicación y en gravísimas condiciones de peligro. En 1854 el vicario apostólico, le encomendó la dirección del seminario y ser profesor de Filosofía. Tradujo para ello varios libros de asignaturas traídas de Francia. Fue notoria su piedad y vida interior. 
Cuando arreció la persecución, tuvo que esconderse hasta que un falso amigo le entregó a las autoridades en 1860. Fue encerrado en una jaula de la que sólo salía para los interrogatorios, y durante tres meses ni contestó a los interrogatorios, ni a las cartas de sus superiores y amigos de Francia e hizo además un largo ayuno. Fue decapitado en Son-Tay o Xa Doai y su cabeza fue arrojada al río Rojo. Más tarde su cuerpo fue exhumado y llevado a la iglesia del pueblo.