29 de noviembre de 2014

San FRANCISCO ANTONIO FASANI. (1681-1742).


Martirologio Romano: En Lucera en Puglia, san Francisco Antonio Fasani, sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que, hombre de refinada cultura fue conocido por su gran amor a la predicación y a la penitencia, se dedicó a tal punto por los pobres y necesitados que no dudó en privarse del vestido para cubrir a un mendigo y ofrecer a todos su cristiano sustento

Antonio Fasani, nació en Lucera (Puglia), y se llamaba Juan. Muy joven se hizo franciscano conventual, en el convento de Lucera, adoptando el nombre de Francisco Antonio. Hizo su profesión religiosa en 1696. Completó sus estudió filosóficos y teológicos en el Estudio General de Asis donde fue ordenado sacerdote a los 26 años (1705). 
Exímio predicador y maestro de Teología, pasó sus años de intensa vida apostólica en Asís, Roma y Lucerna (en su ciudad natal pasó casi toda su vida). En la escuela, en el púlpito y en el confesionario desplegó un fecundo apostolado, sobre todo en su región de origen. Por sus dotes de maestro de novicios y predicador fue llamado el “padre maestro” por sus conciudadanos. Fue prior del convento de Lucera y superior provincial. Su vida se nutrió de la oración y de la eucaristía, invocaba a Dios: “Sumo amor, inmenso amor, eterno amor, infinito amor”. También tuvo una gran devoción a María Inmaculada. Su celo brillo especialmente en la asistencia a los encarcelados y condenados a los que acompañaba hasta el lugar del suplicio. Se entregó de tal manera a los pobres, que llegó a hacerse mendigo, ofreciendo a todos su ayuda cristiana. Uno de sus contemporáneos dijo: “No perdonó ninguna fatiga para salvar a las almas”.
Murió en su convento de Fasani, ofreciendo su enfermedad al Señor con gran alegría. Murió con fama de santidad, reconocida por el pueblo. San Juan Pablo II lo canonizó el 13 de abril de 1986.