13 de noviembre de 2014

San ABBÓN DE FLEURY. (c.945 - 1004).


Martirologio Romano. En el monasterio de Regla, en la Vasconia francesa, tránsito de san Abón o Abbón, abad de Fleury, que admirablemente preparado en las Sagradas Escrituras y en las letras humanas, murió asesinado de una lanzada por defender la disciplina monástica y fomentar denodadamente la paz.

Nació cerca de Orleans. Ingresó en la abadía de Fleury (Saint-Benôit-sur-Loire) y puso como centro de su vida a Cristo. Muy joven, gracias a su profunda cultura literaria y científica fue nombrado maestro de la abadía. Marchó a París y a Reims para profundizar y ampliar sus conocimientos de filosofía y astronomía. Se trasladó a Orleans, donde perfeccionó sus estudios de música. 
En el 970, regresó a Fleury y luchó, en el “Comentarius in calculum Victorii vel Tractatus de numero, mensura et podere”, contra los mileniaristas. San Oswaldo de York lo llamó para que asumiera la dirección de la escuela de la abadía de Ramsey, en Huntingdonshire, donde se quedó durante dos años (985-987) donde compuso diversos textos escolares, entre los que destaca “Quaestiones grammaticales”, también la “Vida de san Edmundo”. Fue considerado uno de los hombres más doctos de su época. 
Fue nombrado abad de Fleury en el 988, donde introdujo la observancia cluniacense; también tuvo que afrontar los problemas que le ocasionó el obispo de Orleans, Arnoldo, que amenazaba los derechos del monasterio. Eminente conocedor de las Escrituras y con grandes conocimientos profanos, defendió la disciplina eclesiástica y fomentó con decisión la paz. Escribió el “Apologeticus”, dedicado al rey Hugo Capeto, y la “Collectio canonum”, obras en las que abordó problemas como el matrimonio, la guerra y la paz. Marchó a Spoleto a entrevistarse con el papa Gregorio V, en el 996, donde consiguió la autonomía de sus monasterios de las pretensiones de los obispos franceses, ligándose al Papado. Fue consejero de los reyes: Hugo y Roberto. Varias veces fue requerido para que hiciera de mediador entre el rey de Francia y el Papado. Fue asesinado de una lanzada en La Rèole en Gascuña por unos monjes a los que quería reformar.