1 de noviembre de 2014

Beato RAINIERO ARETINO. M. 1304.


Martirologio Romano: En Borgo Santo Sepolcro, la de Umbría, beato Rainiero Aretino, de la Orden de los Hermanos Menores, que brilló por su humildad, pobreza y paciencia.

El beato Rainiero libera a los pobres de la cárcel de Florencia
Nació en Valtiberina entre la Toscana y la Umbría. Sobre la pasión de Cristo moldeó su propia vida. Fue hermano lego franciscano, y se destacó en el pueblo de Borgo de Sansepulcro. Su vida transcurrió en el cumplimiento del humilde oficio de portero y limosnero, que le permitió estar en contacto con los más pobres, con la gente sencilla del pueblo y con todos los necesitados que llamaban a las puertas del convento en busca de algo de alimento. La muerte le sobrevino en la bodega, donde estaba realizando su trabajo para los hermanos de la fraternidad.
Pocos días después de su muerte el municipio, que ordenó embalsamar su cuerpo y recoger las relaciones de los milagros atribuidos a él, también hizo que construyeran un altar monumental en honor de Ranieri. En dicho altar, que aún existe en la iglesia de San Francisco de los conventuales de Sansepolcro,  se lee la siguiente inscripción en latín: "En el año del Señor 1304, en la fiesta de todos los santos, el santo Ranieri emigró al Señor. En dicho año el ayuntamiento del Borgo mandó hacer este altar para honra de Dios y magnificencia de dicho santo. Amén". En algunas biografías se le confunde con el beato Benito de Arezzo.
Pio VII reconoció el culto en 1802, y su memoria litúrgica se celebra el 31 de octubre, un día antes de su muerte, por coincidir el 1 de noviembre con la solemnidad de todos los Santos. Su cuerpo reposa en la cripta de la iglesia de San Francisco de su ciudad natal.