30 de agosto de 2015

San FIACRO DE BRIE. (610 - c. 670).


Martirologio Romano: En Breuil, también en el territorio de Meaux, san Fiacrio, eremita, que, oriundo de Irlanda, llevó una vida solitaria.

Anacoreta irlandés, que se expatrió a Francia, como una forma de hacer penitencia. Junto a su eremitorio, cuyos terrenos se los donó san Farón, obispo de Meaux, erigió un hospital para peregrinos y fundó la abadía de Breuil. Después de su muerte, el  lugar fue un monasterio, que luego se convirtió en un pueblo: Saint-Fiacre-en Brie, cerca de Meaux. La tradición narra que el obispo le habría donado tanto terreno cuanto él pudiera circunscribir en una jornada de trabajo. Otras fuentes dicen que el terreno estaba en un bosque, y que a la llegada de Fiacro todas las plantas florecieron.
Recibió las órdenes sagradas de manos de san Gislenio. Conforme señala la leyenda, tuvo una destreza excepcional en la obtención de apetitosas hortalizas y primorosas flores, cultivadas en su huerta. Una mujer llamada Houpdée, llevada por la envidia al observar los logros obtenidos por Fiacro, no vaciló en acusarle de dedicarse a la hechicería, y san Farón se ocupó del caso, ante quien no tuvo problemas para justificarse. Se dice que Fiacro, durante varios días, permaneció sentado sobre una gran piedra que había frente a la iglesia esperando ser atendido por su superior, piedra que al cabo de un tiempo se reblandeció conservando la huella de los glúteos del santo. A partir de entonces, la leyenda asegura que todo hemorroidario que se ubique sobre la piedra resultará curado de su mal, siempre y cuando no le abandone la fe. Los restos mortales de san Fiacro se conservaron en la capilla del monasterio de St-Fiacre-en-Brie hasta 1568, cuando fueron transferidos a la catedral de Méaux, donde se resguardan hasta el día de hoy.
Durante la Edad Media y Edad Moderna, su popularidad alcanzó grandes cotas, de manera que la reina Ana de Austria, imploró sobre su tumba la protección del delfín Luis XIV, ya que ostentaba el patronazgo contra ciertas enfermedades como las fístulas, hemorroides, sífilis... Sobre todo es conocido porque es el patrón de los jardineros y hortelanos.