28 de agosto de 2015

Beatos JUAN BAUTISTA FAUBEL CANO y ARTURO ROS MONTALT. M. 1936.


Martirologio Romano: En el territorio de Valencia, España, beatos mártires Juan Bautista Faubel Cano y Arturo Ros Montalt, que, padres de familia, durante la persecución contra la Iglesia recibieron de los hombres la muerte y de Dios la vida eterna

Juan Bautista nació en Lliria (Valencia). Casado con Patrocinio Olba Martínez, padre de tres hijos. Pirotécnico de profesión. Cuando llegó la República, pensó que había que defender los derechos de la comunidad católica dentro de la acción política y social y colaboró en la fundación de la Derecha Regional Valenciana junto con el sacerdote Miguel Alba, que sería fusilado el mísmo día que él. Con este interés fundó en su pueblo escuelas católicas. Era miembro de la Acción Católica.
Cuando estalló la guerra civil, salvó el copón con las formas consagradas cuando la iglesia fue incendiada. Recogió en su casa a dos religiosas del monasterio de San Miguel, que fue clausurado. Fue detenido y llevado a Els Olivarets, donde lo torturaron con una aguja para hacer esteras, de allí fue llevado a la cárcel, donde le pudieron visitar sus familiares. Fue llevado al Gobierno Civil de Valencia y también a San Miguel de los Reyes, donde se pasó el tiempo orando. Junto con otros doce detenidos fue llevado al camino de Paterna, y Juan Bautista gritó “¡Viva Cristo Rey!” y fue fusilado. 

Arturo nació en Vinalesa, en el seno de una familia modesta. Desde joven trabajó en la yutera para ayudar a su numerosa familia. Casado con María Llopis Sirer y padre de siete hijos. Fue un hombre de una gran espiritualidad interior y de conducta moral intachable. Su apostolado se desarrolló dentro de la Acción Católica y fue uno de sus fundadores en su pueblo. Se ocupó también de la acción social y fundó el Sindicato Católico para trabajadores de la fábrica de sacos. Cuando la República suprimió la enseñanza religiosa, batalló para que en su pueblo se fundara una escuela católica.
El comité republicano decidió arrestarlo por ser uno de los puntales católicos del pueblo. Durante su detención fue maltrado. Fue ejecutado en el camino de Moncada durante la guerra civil por pertenecer a la Acción Católica, junto con diez compañeros. Fue arrojado vivo al horno de cal.