1 de agosto de 2015

San PEDRO FABRO. (1506-1546).


Martirologio Romano: En Roma, san Pedro Favre, presbítero. Fue el primero entre los miembros de la Compañía de Jesús que mantuvo duros trabajos en distintas regiones de Europa. Murió en la ciudad de Roma, mientras se dirigía al Concilio Ecuménico de Trento.

Pedro Le Févre nació en Villaret (Saboya), en el seno de una familia de montañeses. Desde muy joven hizo voto de castidad. En 1525 estudiaba Filosofía en el Colegio de Santa Bárbara de París cuando se encontró como compañero de habitación a san Francisco Javier. Ambos amigos cayeron en 1529 bajo la influencia de san Ignacio de Loyola, que haría un gran bien en el alma de Pedro al librarlo de sus crisis de escrúpulos morales.
Obtenida la licenciatura en Artes y después de pasar una temporada en su casa, volvió a París en 1534 donde hizo los “Ejercicios Espirituales” con san Ignacio. Al terminarlos decidió hacerse sacerdote, y fue ordenado en 1534, y fue el primer sacerdote del grupo. 
Con san Ignacio y los otros compañeros hizo el voto en Montmatre de marchar a Jerusalén, y de no poder hacerlo, ponerse a la entera disposición del Papa. Con ellos fue a Venecia y al no poder partir para Jerusalén, por la guerra entre Venecia y Turquía, marcharon a Roma, poniéndose a las órdenes de Paulo III que le mandó enseñar teología en la Sapienza. Después de la aprobación oficial de la Compañía de Jesús, hizo los votos religiosos; en 1540 trabajó en Parma, Worms, Spira y Maguncia, especialmente en Colonia, en los coloquios con los protestantes; en Colonia formó una comunidad de jesuitas a cuyo frente puso a san Pedro Canisio. Fue un gran predicador de ejercicios espirituales que dieron gran fruto; tenía modales que cautivaban y estaba dotado de una gran habilidad y energía. 
Marchó a Portugal, donde consiguió por medio de la esposa de Felipe II, la princesa María, la entrada de la Compañía en España, abriendo los colegios de Alcalá y Valladolid. Fue un teólogo excepcional y se conocen algunos de sus escritos como su “Memorial”, o diario espiritual. Murió en Roma cuando marchaba para el concilio de Trento. Murió en Roma cuando marchaba para el concilio de Trento. El culto de san Pedro Favre fue confirmado en 1872, pero el papa Francisco, el 17 de diciembre 2013, extendió ese culto a la iglesia universal, y por tanto lo inscribió como santo.