24 de julio de 2015

Beato ANTONIO TORRIANI. (1424-1494).


Martirologio Romano: En L’Aquila, en la región Vestina, beato Antonio Torriani, presbítero de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, médico de cuerpos y almas.

Nació en Milán, en el seno de la noble familia Della Torre. Avocado a los estudios, se licenció en Medicina en Pavía y ejerció como médico en Milán. Sostenía que la enfermedad era producto del pecado, porque así como el pecado original era el origen de la enfermedad del hombre, así los pecados actuales contribuían a las enfermedades. Por esto, antes de iniciar una cura, al paciente le obligaba para que hiciera una confesión general con el fin de que paciente estuviera en estado de gracia y por tanto de serenidad, condición indispensable para obtener buenos efectos terapéuticos. 
Para poder ejercitar mejor su medicina se hizo presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, en el convento de San Marcos, dedicándose a curar a los pobres. De Milán pasó al convento de San Nicolás de Foligno, donde promovió la devoción a María, de la que recibió favores espirituales. 
A continuación nos lo encontramos dedicado a devotas peregrinaciones. De Foligno se fue al santuario de Loreto. En 1454 marchó a Roma a visitar la tumba de los Apóstoles; de aquí se fue a Santiago de Compostela. Con sus viajes se difundió su fama de santidad, en particular su caridad hacia los enfermos, a los que curaba. 
En 1474 fue enviado a L'Aquila, para pacificar la ciudad que estaba en continuas lúchas intestinas. Aquí dio la medida de su sabiduría en su trabajo apostólico y de padre espiritual. También tuvo que asistir a una epidemia de peste. Sus milagros eran muchísimos, y su actividad totalmente desinteresada, de manera que se acarreó muchos enemigos y tuvo que huir de muchos atentados. Durante 18 años fue el director espiritual del monasterio agustino de Santa Lucía, que lo llevó a los más altos niveles de espiritualidad. También fundó las Mantellate de San Agustín, benemérita asociación que duró hasta el 1809. Sus restos se encuentras en la iglesia del monasterio agustino de San Amico en L'Aquila. Su culto fue confirmado el 1 de julio de 1759 por Clemente XIII, y en 1770 fue dado como protector a la nueva provincia agustiniana de L’Aquila.