27 de junio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:

Martirio en el potro y
desgarro con garfios

Santa Gudena. M. 203. 
(Gundenia, Gundena, Gundenes)
Famosa.
Martirologio Romano: En Cartago, santa Gudena, mártir, la cual, por orden del prefecto Rufino, fue sometida por cuatro veces al suplicio del potro, lacerada con garfios, vejada en una sórdida cárcel y finalmente degollada.
Era una joven mártir en Cartago, durante la persecución de Septimio Severo. Murió por orden del procónsul Rufino, que mandó atormentarla cuatro veces en el potro, fue lacerada con garfios, vejada con toda clase de miserias en la cárcel y por fin decapitada.  

San Zoilo de Córdoba. M. c. 304. 
Que vive alegre; vital.
Martirologio Romano: En Córdoba, en la provincia hispánica de Bética, san Zoilo, mártir.
20 mártires cordobeses ejecutados bajo Diocleciano (entre ellos se recuerda a Clemente, Acisclo, Fausto, Jenaro y Marcial, que se celebran en distintas festividades). Zoilo era hijo de una ilustre familia y manifestaba públicamente su fe. Fue detenido y en el interrogatorio que mantuvo con el prefecto Daciano eligió el martirio porque "será el fin de todos mis males y el principio de la felicidad". Destacaron por la dureza de su martirio, hasta que fueron decapitados. 
Zoilo se ha celebrado tradicionalmente junto a un grupo de compañeros; de estos, aparecen los nombres de siete colocados en el mismo orden, tanto en las propias actas del santo, como en las «actas» espurias de santa Sinforosa, donde se afirma que aquellos siete fueron los hijos de la mártir de Tívoli, sacrificados junto con su madre, lo que hizo dudar de la realidad de los compañeros de Zoilo. El Martirologio actual lo celebra solo.

San Maggiorino de Acqui. s. IV. 
Se piensa que fue el primer obispo de la ciudad de Acqui Terme y gobernó su diócesis durante 34 años y 8 meses hasta su muerte. Una antigua tradición dice que es uno de los 65 obispos ordenados por el papa san Silvestre y enviados por él, después del Edicto de Constantino, a gobernar nuevas Iglesias de la cristiandad, que finalmente dentro de los confines del Imperio romano estaban fuera de persecuciones.
Algunos hagiógrafos lo recuerdan como “intrépido en la predicación de la fe católica y conservador fiel de la verdad cristiana”. Desde el punto de vista histórico parece probable la presencia de Maggiorino entre los 300 obispos occidentales que participaron en el Concilio de Milán convocado por el emperador Constanzo en el 355 contra san Atanasio de Alejandría. Su cuerpo primero fue sepultado en la antigua catedral de San Pedro y luego fue trasladado a la nueva catedral de San Guido. Tiene culto en la diócesis de Acqui.

San Juan de Chinon. s. VI.
 (fr.: Jean de Chinon).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable.
Martirologio Romano: En Chinon, en la Galia Turonense, san Juan, presbítero, nacido en Bretaña, que por el amor de Dios se escondía de la mirada de los hombres, recluido en una pequeña celda construida junto a la iglesia del lugar.
Natural de Bretaña, era presbítero y se hizo ermitaño en Chinon (Turena), donde fue consejero espiritual de la reina santa Radegunda. A pesar de que llevaba una vida de retiro, recibía a innumerables visitas y había adquirido una enorme reputación como curandero y vidente. Murió santamente y fue sepultado en su oratorio, cerca de la iglesia de San Máximo. 
Este solitario, a quien se conoce también en Francia con los nombres de saint Jean de Moustier (Monasterii) y san Juan de Tours, tiene fijada su conmemoración en este día, en el Martirologio Romano, donde le insertó Baronio. Sin embargo, los bolandistas, en “Acta Sanctorum”, sitúan su fiesta el 5 de mayo. Aparte de lo que dice Gregorio de Tours en “De Gloria Confessorum” cap. XXIII, nada más sabemos sobre este santo. 

San Fernando de Aragón. (1030 - 1082).  
Bravo en la paz. Aventurado. Inteligente.
Estaba emparentado con la familia real de Aragón, que entonces reinaba en el reino de las Dos Sicilias, ya que era hijo de Sancho III y de Elvira, condesa de Castilla. Se dedicó a la vida espiritual y contemplativa. Llegó a Italia y se alojó en los bosques cercanos a Caiazzo; su “fama de santidad” llevó a los fieles a nombrarle el quinto obispo de Caiazzo, cátedra que estaba vacante desde la muerte Argisio en el año 1070. Mientras se encontraba en peregrinación en el territorio de Alvignano enfermó con fuertes fiebres y murió. Sus reliquias se conservan en la iglesia arciprestal de San Sebastiano Martire en Alvignano.
El hecho de que su episcopado no esté documentado en la diócesis de Caiazzo, hace sospechar, que este Fernando sea el mismo san Fernando III, venerado en este obispado, donde, quizás, fueron llevadas algunas reliquias y el error popular, como en otros tantos otros casos, en un obispo local. 

Beato Bienvenido de Gubbio. M. 1232. 
(it.: Benvenuto da Gubbio).
Que llega bien. Bien nacido.
Martirologio Romano: En Corneto, cerca de Bovino, en la Apulia, beato Bienvenido de Gubbio, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que se conformó con la vida de Cristo pobre por su humilde servicio a los enfermos.
Nació en Gubbio y fue un noble caballero, que se hizo franciscano lego en 1222, recibió el hábito del mismo san Francisco de Asís; le asignaron la enfermería donde atendió a los leprosos por propia petición. Alcanzó en este humilde trabajo las más altas metas de la santidad. Se distinguió por su grado de contemplación, el amor a la Eucaristía y por su paciencia en las largas y graves enfermedades que sufrió. 
Su comportamiento era tan ejemplar, que nadie le hizo jamás un reproche o una reconvención. Sin embargo, en la reclusión de la vida religiosa hubiese pasado inadvertida o ignorada por el mundo su santidad, de no ser porque el cielo le había dotado con gracias sobrenaturales rarísimas que extendieron su fama hasta muy lejos. Murió en Corneto en Puglia.
Cuatro años después su muerte, los obispos de Venecia y de Amalfi solicitaron a la Santa Sede que sancionase su culto y, para apoyar su propuesta, presentaron una lista de milagros. El Papa Gregorio IX aprobó ese culto en las dos diócesis, y el papa Inocencio XII lo confirmó, en 1697 el culto «ab immemoriale».

Beato Davanzato Poggibonsi. (c.1200 - 1295). 
El que avanza en el bien. El primero
Pertenecía a la familia de los Davanzati di Poggibonsi. Fue ordenado sacerdote en la iglesia de Santa Lucia en Casciano, en Piviere di San Pietro en Bossolo. Fue el primer párroco Terciario franciscano, de la iglesia de Santa Lucia en Barbierino Val D'Elsa en la Toscana. Cuando murió todo lo donó a los pobres y su vida fue siempre un ejemplo de austeridad franciscana. Tuvo dones taumatúrgicos. Su sepulcro se encuentra en la iglesia parroquial de Santi Bartolomeo e Stefano en Barberino Val D'Elsa, de donde es patrón.
Recibió el título de beato por el culto popular, cuya confirmación se pidió el 26 de Junio de 1918, sin que hasta ahora se haya producido. 

San Walheros. XII. Presbítero y mártir. (Ver) 23 de Junio.