4 de mayo de 2015

Santos AGAPIO, SECUNDINO y compañeros. M. c. 259.

(Agapión). Amable.
Secundino: Segundo.

Martirologio RomanoEn Cirta, población de Numidia, conmemoración de los santos mártires Agapio y Secundino, obispos, los cuales, después de un prolongado destierro en dicha ciudad, llegaron a ser mártires gloriosos a causa de su condición episcopal durante la persecución llevada a cabo bajo el emperador Valeriano, en la que se pretendía suscitar el furor de los gentiles para poner a prueba la fe de los justos. Fueron también martirizados con ellos san Emiliano, soldado, santas Tertula y Antonia, vírgenes consagradas a Dios, y una mujer con sus hijos gemelos.


Los santos españoles: el obispo Agapio y el presbítero Secundino, fueron exiliados a Cirtha de Numidia, durante la persecución de Valeriano; allí encontraron a Tértula y Antonia que eran dos niñas, discípulas de Agapio: "teniendo consigo a dos niñas llamadas Tértula y Antonia, a las que amaba con cariño de hijas, pedía insistentemente a Dios que se dignara concederles con él la gracia del martirio, y obtuvo por sus méritos que en una revelación le dijera el Señor, dándole certeza de haber sido oído: "¿A qué pides tan asiduamente lo que ya con una sola oración has merecido?". Se les añadió  otra mujer con sus hijos gemelos y Emiliano que tenía 50 años. 
Las Actas dicen que cuando Emiliano estaba en la cárcel: "multiplicaba sus ayunos y se daba a la continua oración, único alimento, junto con la Eucaristía, con que pasaba de un día a otro", y él pidió a Dios el martirio para ellas y otra mujer con sus hijos gemelos y Emiliano, soldado que tenía 50 años. Según el autor de las Actas de Mariano y Santiago. Agapio y Secundino eran ambos "dignos de encomio por su espiritualidad y amor". El lector Mariano llegó con el diácono Santiago (ver 6 Mayo). Fueron conducidos delante de los magistrados de Cirtha y fueron interrogados, Santiago confesó que era diácono, mientras Mariano fue torturado porque no creyeron que fuera un simple lector. 
Sus Actas están poco retocadas. Fueron numerosos los mártires. Se les conoce como los “Mártires de Lambesa” y la Passio en el capítulo X, dice que fueron numerosos mártires que murieron antes y después de los cuatro eclesiásticos mencionados, recordando algunos nombres y entre ellos estaban los niños: Floriano, Secundino, Gabro, Póstumo, Gayano, Monmino, Quintiano, Casio, Fasilo, Florencio, Demetrio, Gududo, dos Crispín, Donato y Zenón. Los santos Santiago y Mariano están enterrados en la catedral de Gubbio.