23 de mayo de 2015

San JUAN BAUTISTA DE ROSSI. (1698 - 1764).

(it.: Giovanni Battista de Rossi).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable.

Martirologio RomanoEn Roma, san Juan Bautista de Rossi, presbítero, que atendió en la Ciudad Santa a los pobres y a los más marginados, instruyendo a todos en la santa doctrina.


Natural de Voltaggio cerca de Génova. Una dama de la alta sociedad lo tomó bajo su protección y se encargó de su educación. Estudió en el Colegio Romano de los jesuitas, pero puso tanto empeño en el estudio que no guardó la prudencia necesaria, llegando a enfermarse de tal manera que tuvo que abandonarlos. Este hecho le hizo reflexionar que el orgullo anidaba en su corazón cuando estudiaba.
Fue miembro de la Congregación apostólica, instituida por el Padre Pompeo Benedetti, y cumplió con los compromisos de la misma: obras de religión y caridad, visita a enfermos, oración mental, fomento de la caridad fraterna. Participó en las catequesis que se daban a los niños del pueblo en la iglesia de San Ignacio. Aprendió con los jesuitas la devoción al Sagrado Corazón. Para el estudio de la Teología se inscribió en La Minerva. Fue ordenado sacerdote en 1721 y prometió no desatender jamás la suerte de los pobres y especialmente de los niños sin recursos. Hizo voto privado, que no pudo cumplir por obediencia, de no aceptar prebenda eclesiástica.
Se entregó en hacer bien su oficio de sacerdote, sin grandes manifestaciones, todo llevado en el silencio e incluso en el anonimato, con una gran devoción a María. Fue sacerdote de los pobres, un apóstol de Roma, consagrándose a la juventud abandonada y a todo el que necesitase la manifestación del amor de Dios. Aunque no ingresó en el Oratorio, su modelo de vida sacerdotal fue san Felipe Neri, que era coetáneo suyo. En 1731 fundó un hospicio para mujeres abandonadas. 
En 1737 murió su tío Lorenzo, canónigo de la iglesia de Santa María in Cosmedin en Roma y el papa Clemente XII le ofreció la canongía vacante, Juan Bautista alegó que había hecho voto de no aceptar prebenda alguna, y el papa le dispensó y tuvo que aceptar por obediencia, aunque siguió con sus obras de caridad y de entrega a los demás, especialmente a los enfermos de tuberculosis, que en aquella época era rechazados por temor al contagio. A causa de su dedicación se le conocía como “el confesor de los tísicos”. Murió en Roma y está enterrado en la iglesia de la Trinidad de los Peregrinos. Fue canonizado el 8 de diciembre de 1881 por el papa León XIII.