30 de marzo de 2015

San LEONARDO MURIALDO. (1828 - 1900).

León fuerte, audaz.

Martirologio Romano: En Turín, también en Italia, san Leonardo Murialdo, presbítero, que fundó la Pía Sociedad de San José, para educar en la fe y la caridad cristianas a los niños abandonados.

Nació en Turín en el seno de una familia burguesa; estudió en las Escuelas Pías de Savona. Se licenció en la universidad de Turín y fue ordenado sacerdote en 1851, y su labor apostólica la desarrolló entre los barrios más pobres de Turín. Estuvo junto con san Juan Bosco, como director del Oratorio de San Luis Gonzága; también mantuvo contactos con santos José Cafasso y José Benito Cottolengo. 
Pero este intenso contacto con la pastoral directa le hicieron darse cuenta que su formación sacerdotal era imperfecta y por ello buscó un nuevo perfeccionamiento espiritual e ingresó en el seminario de San Sulpicio de París, que dejó en él una huella indeleble. 
Su mayor preocupación fue la justicia social entre los trabajadores y sobre todo su asistencia espiritual, por ello a su regreso a Turín se encargo de la dirección del Colegio de Artesanos fundado por Don Cocchi, aquí estaría 30 años. Fundó la "Voz del Trabajador", un periódico que tuvo una gran resonancia en la Italia del XIX. También fundó L'Unione Operaia Cattolica, que ayudó a la proclamación de la Encíclica "Rerum Novarum". Consiguió que el católico pudiera entrar en la vida política y pública del país. Luchó a favor de la reducción a 8 horas el trabajo de los obreros. Ante la incomprensión de su entorno, que lo tachaban de socialista, multiplicó sus iniciativas para ganar para Cristo el mundo obrero: bibliotecas ambulantes, oficinas de empleo, asistencia sanitaria, fondos de pensiones y cajas de compensación a favor de los parados y accidentados, catecismos nocturnos para los obreros... Fundó la Congregación de San José. Decía "El futuro es la democracia... Nos toca a nosotros católicos hacer que ésta sea cristiana y no demagógica". Su lema fue: "Hacer y callar". Murió en Turín. Fue canonizado por el beato Pablo VI el 3 de mayo de l970.