8 de marzo de 2015

San FÉLIX DE DUNWICH. M. 647.

Feliz, fértil, dichoso.


Martirologio Romano: En Domnoc (hoy Dunwich), en Inglaterra, san Félix, obispo, que, oriundo de Burgundia, evangelizó a los anglos orientales en tiempo del rey Sigeberto.

Nació en Borgoña. Fue obispo en las Galias y ofreció su trabajo para la conversión de los anglos orientales, después de convertir y bautizar al exiliado príncipe de Anglia del Este, san Sigeberto de Nancy; en el 630, su rey san Sigeberto, regresó del exilio  y quiso llevar consigo el don de la fe para sus subditos. Anglia del Este, aunque había aceptado el cristianismo durante el reinado de Redwald, había caído en el paganismo. Félix inició esta misión con la aprobación de san Honorio de Canterbury y estableció su sede episcopal en Domnoc (hoy Dunwich y ahora cubierta por el mar). 
Predicó, durante 17 años, con gran éxito en Norfolk, en Suffolk y en Cambridgeshire, abriendo escuelas según el modelo francés, con la ayuda del rey san Sigeberto, y comandadas por sacerdotes de Canterbury; también contruyó iglesias como la de Reedham y monasterios. Aunque es improbable se le considera el fundador de la Universidad de Cambridge. Después de la muerte de Sigeberto, Félix continuó predicando el evangelio en la región, con la ayuda del rey Anna, sucesor de Sigeberto, y antepasado de muchos santos. 
Es el verdadero apóstol de los anglos orientales. Fue enterrado en Dunwich, pero sus reliquias fueron transferidas a la abadía de Ramsey en Huntingdonshire en el año 971. San Félix ha dado su nombre a Felixstowe en Suffolk, y a Felixkirk en Yorkshire.