8 de febrero de 2015

Beata JOSEFINA GABRIELA BONINO. (1843-1906).

(it.: Giuseppina Gabriella Bonino).

Martirologio Romano: En Savigliano, localidad del Piamonte, en Italia, beata Josefina Gabriela Bonino, virgen, que fundó una congregación religiosa bajo la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, para educar a los huérfanos y asistir a los enfermos pobres.

Nació en Savigliano, provincia de Cuneo, diócesis de Turín. Al trasladarse la familia a Turín, recibió la educación con las Hermanas de San José, progresando en su vida espiritual con la oración y los sacramentos. Vueltos a Savigliano, cuidó a su padre enfermo hasta su muerte y continuó sus prácticas de vida a cristiana.
A los 18 años hizo voto temporal de castidad; con el deseo de desprenderse más de las comodidades familiares, ingresó en la Tercera Orden Carmelitana y luego a la Tercera Orden Franciscana. Se dedicó a la colaboración en las obras parroquiales. Enferma de una neoplasia en la columna vertebral, se sometió a una dolorosa cirugía sin que le hiciera efecto la anestesia aplicada. Su curación se consideró milagrosa, y fue a Lourdes en acción de gracias a la Virgen. Muerta su madre, se consagró a la obra "Colombo" a favor de las niñas huérfanas de Savignano, labor que fue criticada por la "gente bien" de su pueblo natal.
Finalmente se decidió fundar un instituto religioso: las Hermanas de la Sagrada Familia, para la educación de las huérfanas, y su formación escolar y religiosa, y para el servicio de los enfermos pobres. Así, a la edad de 38 años la Superiora de su Instituto, cargo que desempeñará con prudencia y sabiduría hasta su muerte. El 8 de septiembre de 1887 recibe aprobación diocesana su Instituto, y el 6 de octubre tomó el hábito religioso y emitió los votos con 11 compañeras, y tomó el nombre de Josefina Gabriela de Jesús. Después de procurar el crecimiento de su Congregación, murió de pulmonía en Savona, conforme a su predicción, a la edad de 62 años. Sus últimas palabras "¿Ha llegado el momento? Dios mío, que se cumpla en mí tu voluntad". Luego, dijo a las hermanas: "¡Rogad por mí!". Fue beatificada por Juan Pablo II el 7 de mayo de 1995.