30 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Peregrino de Triocala. s. I. 
Que va por el campo
Según la leyenda, el apóstol san Pedro, después de ordenar obispo a Peregrino, natural de Lucca de Grecia, lo envió desde Roma a Sicilia junto a algunos compañeros para que convirtiera a los paganos de la isla. Peregrino desembarcó en la desembocadura del río Verdura, según otros autores, en Heraclea Minoa (recordada con el nombre de pequeña Cartago), allí se paró algunos días para predicar.  A pesar de las dificultades iniciales convirtió a muchos, después llevó su misión hacia la ciudad de Triocala. Allí de forma milagrosa liberó a la ciudad de un temible dragón y esto le valió la aceptación del pueblo y su conversión. 
Peregrino organizó la diócesis que presidirá durante 30 años, hasta la edad de 70 años. Su sucesor será un tal san Liberato, niño que él salvó del dragón. Una tradición dice que Peregrino murió mártir durante la persecución de Nerón, en cambio otra dice que después de salir ileso de las torturas se marchó a vivir en una gruta cerca de la ciudad, donde morirá pacíficamente. Su culto se celebra en Caltabellotta. 

San Matías de Jerusalén. M. 120. 
La Jerusalén Santa
Don divino.
Martirologio Romano: En Jerusalén, san Matías, obispo, que, después de soportar muchas contradicciones por Cristo, descansó en paz.
Judío de origen, fue obispo de Jerusalén, que gobernó en un periodo en el que la mayor parte de su grey estaba dispersa; padeció mucho a causa de su fe en Cristo en tiempos del emperador Adriano.
La fuente más autorizada sobre este tema, “La Historia Eclesiástica” de Eusebio de Cesarea, menciona a Matías como octavo obispo de Jerusalén y lo incluye entre los obispos "procedentes de la circuncisión", es decir, que sería un cristiano venido del judaísmo, como todos los primeros obispos de la Ciudad Santa, herederos de Santiago, el hermano del Señor, su primer obispo. Sin embargo no trae sobre este Matías ningún otro particular. 
En algunos listados (aunque minoritarios) aparece como Mateo en lugar de Matías. Con la información disponible no es posible una datación exacta, más que el haber vivido en el siglo II.

San Barsimeo de Edesa. s. III. 
columnas romanas en Edessa
(Barsimeo “el Confesor”).
Martirologio Romano: En Edesa, de Osroene, san Barsimeo, obispo, que en tiempo del emperador Decio fue azotado por su fe en Cristo, pero terminada la persecución y liberado de la cárcel, dedicó el resto de su vida a gobernar con total entrega la Iglesia que tenía encomendada.
Obispo de Edessa de Siria, que, habiendo convertido a la fe muchos gentiles y enviádolos delante de sí a la corona, los siguió, en el imperio de Decio, con la palma del martirio. 
La tradición lo vincula a los santos mártires rememorados el 29 de enero, Sarbelio, que había sido sacerdote pagano y fue luego presbítero cristiano, y Bebaia, su hermana, que fueron convertidos y bautizados por Barsimeo en tiempos del papa Fabián, hacia el 250. Según parece, Barsimeo fue condenado a muerte junto con aquellos dos mártires, y fue prendido y torturado, pero el decreto del fin de las persecusión hizo que finalmente no se aplicara a él la pena capital, y pudiera volver a tomar posesión de la sede de Edesa, la actual ciudad turca de Sanliurfa, cargo en el que murió en fecha indeterminada, dentro del siglo III. Hoy la historia de su martirio no es aceptada. 

Santa Martina de Roma. M. 228. 
Marcial.
Martirologio Romano: En Roma, conmemoración de santa Martina, bajo cuyo título el papa Dono dedicó una basílica en el foro romano
Según la leyenda era diaconisa, hija de un cónsul romano. Cuando se quedó huérfana heredó un riquísimo patrimonio que repartió entre los necesitados. Se dice que destruyó un templo de Apolo al hacer la señal de la cruz, cuando fue introducida a la fuerza en el lugar para que hiciera sacrificios al dios. Murió decapitada en Roma, durante la persecución de Alejandro Severo.
Su pasión es una leyenda totalmente falsa copiada de la de santas fabulosa e inexistentes Prisca y Tiziana. Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. Es una de las copatronas de Roma.

Santa Savina. M. 311. 
(Sabina, Sabrina)
Sabia. Que vive al lado de la frontera
Matrona de Milán que, durante la persecución de Diocleciano, asistió a los mártires encarcelados y los enterró después de la ejecución; la leyenda dice que murió mientras oraba ante la tumba de los santos Nabor y Félix. 

San Armentario de Pavía. M. d. 731. 
duomo de Pavía
(Armentaro)
Monte cubierto de piedras
Martirologio Romano: En la ciudad de Pavía, en la Lombardía (hoy Italia), san Armentario o Armentaro, obispo, que colocó solemnemente en la basílica de San Pedro in Cælo Aureo el cuerpo de san Agustín, trasladado por el rey Liutprando
Fue obispo de Pavía (710 - c.722); durante su episcopado su sede se separó de la jurisdicción de la de Milán y puesta directamente bajo la romana; además acogió solemnemente en la basílica de San Pedro in Coelo Aureo los restos de san Agustín, trasladados por el rey Luitprando. Sus reliquias están en la catedral de Pavía, y su tumba se convirtió en meta de numerosas peregrinaciones.
Ferrarius (siglo XVII) conserva de la tradición de Armentario una frase sobre la oración: decía el santo que «las cosas justas pedidas con justicia son escuchadas, ya que la oración es eficacísima y su imperio es sublime: su fuerza apaga fuegos, cierra la boca de los leones, disuelve las contiendas, expulsa al demonio, hace huir las tempestades y enfermedades, rompe las ataduras de la muerte, y aleja de nosotros la ira divina y todos los males.»

San Teófilo "el Joven". M. 792.  
Harun al-Rashid
Amado de Dios.
Martirologio Romano: Pasión de san Teófilo, apellidado el Joven, mártir, que, siendo prefecto de la armada cristiana, fue apresado en Chipre y conducido a la presencia de Harun al-Rashid, califa supremo de los sarracenos, y dado que ni las amenazas ni las promesas pudieron hacerle apostatar de Cristo, fue herido de muerte con la espada.
Senador nacido en Constantinopla y pretor, fue enviado por la emperatriz Irene como general en jefe del ejército que debía liberar Chipre de los sarracenos. Al frente de su vanguardia cayó prisionero  porque no quiso huir cuando perdió la batalla. 
Fue hecho prisionero y llevado ante Harun ar-Rasid, la presencia de Harun ar-Rashid, califa supremo de los sarracenos, el cual intentó obtener su apostasía del cristianismo. El joven comandante lo rechazó y quedó recluido en la cárcel durante cuatro años, tiempo que los sarracenos, según su costumbre, esperaban para obtener un rescate por parte de los cristianos.
Como Teófilo no quiso participar en las tradiciones del Ramadán, fue decapitado en el 790, el 30 de enero, un día antes del fin del mes santo. No se sabe con precisión el lugar del martirio, pero se supone que fue en la propia Chipre. 

Santa Habrilia. M. c. 1100. 
(Aberila)
La que sigue el destino
Fue una joven de Bregenzerwald que se hizo reclusa bajo la obediencia del abad de Mehrerau en Suiza; en aquel tiempo este monasterio pertenecía a los benedictinos negros. Vivió como reclusa en la celda de santa Wiborada. También se afirma que fue llamada para erigir un monasterio femenino. Su cuerpo se encuentra en la basílica de los Santo Apóstoles Pedro y Pablo de Mehrerau.
La leyenda según la cual fue nombrada abadesa del monasterio de Mehrerau por san Galo, no es posible porque habría nacido en el siglo VII. 

Beato Francisco Taylor. M. 1621. 
Martirologio Romano: En Dublín, ciudad de Irlanda, tránsito del beato Francisco Taylor, mártir, el cual, siendo padre de familia, pasó siete años en la cárcel por razón de su fe católica, y después de soportar tribulaciones y ancianidad, terminó su martirio bajo el reinado de Jacobo I.
Irlandés, estaba casado y era padre de seis hijos, y había desempeñado cargos públicos con gran acierto, siendo muy estimado por la comunidad católica, a la que favoreció en todo lo que le fue posible. Abrió su casa a los sacerdotes católicos y les dio alojamiento y esto fue la causa de su arresto en 1615. 
Aquí pasó siete durísimos años, en los que maduró en la santidad por el ejercicio de la fe, la paciencia y todas las virtudes. Enfermo, veía venir la muerte como consecuencia de su prisión en tan malas condiciones pero la aceptaba por total adhesión a la voluntad de Dios y por perseverancia en la fe católica. Al tiempo de su muerte en la cárcel dublinese, por enfermedad, era ya un anciano. Lo beatificó el papa Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992. 

Beatos Genya Ogasawara Yosaburo, María Miya Ogasawara y 13 compañeros. M. 1636.
(Ogasawara Gen’ya).
(Miya Kagayama).
Martirologio Romano: En Kamamoto, Japón, beatos Ogasawara Gen`ya, su esposa Miya Kagayama, sus nueve hijos y cuatro sirvientes, que después de sufrir destierro y persecusión y de pasar cuarenta días en la cárcel, fueron decapitados en el patio del templo budista Zengo-In.
Samurai. Murió decapitado junto a su esposa María Miya Ogasawara y sus 9 hijos: Genpachi Ogasawara, Mari Ogawawara, Kuri Ogasawara, Sasaemon Ogawawara, Sayuemon Ogasawara, Shiro Ogasawara, Goro Ogasawara, Tsuchi Ogasawara, Gonnosuke Ogasawara y 4 sirvientes en Kumamoto, Japón. 
Después del martirio de sus parientes —familia Kagayama— habían sufrido destierro y prisión, confesando su fe cristiana ante todo género de amenazas. Clandestinamente recibieron ayuda espiritual y sacramentos, especialmente por parte del futuro mártir japonés el beato padre Julián Nakaura. De los esposos Ogasawara y Miya Kagayama, y de algunos de sus hijos mártires, se conservan cartas, escritas desde la cárcel, que reflejan claramente sus actitudes martiriales y las de toda la familia. Después de pasar cuarenta días en la cárcel, el 30 de enero de 1636 los esposos con sus nueve hijos y cuatro sirvientes fueron todos decapitados en el patio del templo budista Zengo-In de Kumamoto. Posteriormente se ha descubierto la tumba de la familia Ogasawara, y se han hallado dieciséis cartas, a modo de testamento, escritas desde la cárcel, donde aflora la actitud martirial cristiana ante la incomprensión de sus parientes.