19 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Germánico de Filadelfia. M. 156/67. 
Natural de Germania.
Martirologio Romano: En Esmirna, de Asia (hoy en Turquía), pasión de san Germánico, mártir de Filadelfia en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio. Fue discípulo de san Policarpo, al que precedió en el martirio, y condenado por el juez en el vigor de la primera juventud, por gracia de Dios superó el miedo de la fragilidad corporal, llegando a provocar él mismo al animal que le destinaron para su sacrificio.
Mártir en Esmirnia, durante la persecución de Marco Aurelio. Era un muchacho joven, y su martirio nos lo relató san Policarpo de Esmirna (ya que fue uno de sus discípulos), en una carta antes de morir (ya que Germánico le precedió por unos días en el martirio). Murió "ad bestias", y según se cuenta en la carta, el mismo juez quiso que abjurase, pero lleno de piedad, ante este muchacho que "avanzando resueltamente al encuentro del león, buscó la muerte entre los dientes despiadados del animal". En sus Actas se dice que "era  fortísimo él y con toda su alma devoto de Dios, apagó con el poder de su virtud los ánimos de los incrédulos". Esta carta es uno de los documentos más auténticos de la historia eclesiástica. 

San Ponciano de Spoleto. M. 169. 
Del mar.
Martirologio Romano: Cerca de Spoleto, ciudad de la Umbría (hoy Italia), san Ponciano, mártir, que fue duramente azotado con varas y, finalmente, degollado por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Antonino.
Mártir que murió en Spoleto durante la persecución de Marco Aurelio; en sus Actas hay errores históricos. Su cuerpo fue enterrado por los cristianos fuera de los muros de la ciudad, donde tiempo después se erigió una basílica dedicada a él. En el 968, Baldrico XV de Bélgica obtiene un brazo del santo que trasladó solemnemente como reliquia para la ciudad de Utrecht, y desde esa época es también patrono de esa ciudad.
San Ponciano es invocado como patrono contra los terremotos, porque de los daños producidos por los que sacudieron la región desde 1703 hasta 1723, se libró la ciudad de Spoleto, invocando a su patrono. La leyenda afirma que cuando Ponciano fue decapitado, un temblor sacudió la ciudad, pero que el mártir, antes de morir, profetizó "Spoleto temblará, pero no caerá".

Santas Arquelaide, Tecla y Susana. M. 293. 
(Arquelaida). Jefa del pueblo.
Tecla: Maravillosa o Fama divina
Susana: De Susa. Lirio. Azucena
Jóvenes de Romaña que se retiraron a Nola para huir de la muerte durante la persecución de Diocleciano; donde llevaron una vida de oración y buenas obras. Los milagros que realizaron fueron sobre todo la curación de enfermos y la curación de las almas, con ello adquirieron gran fama por su virtud y santidad que se expandió por todos lados, esto hizo que algunos paganos las denunciaran a Leoncio, gobernador de Campania, que decidió condenarlas a muerte porque no sacrificaron a los dioses. Conducidas a Salerno, sede de Leoncio, después de una larga discusión con Arquelaida, fue torturada y al final todas fueron decapitadas a una milla de Capua. 

Santas Liberata y Faustina. M. c. 580. 
(Liberata de Como). Libre
(Faustina de Como). Dichosa
Martirologio Romano: En Como, santas Liberata y Faustina, hermanas y vírgenes, fundadoras del monasterio de Santa Margarita
Eran hermanas gemelas, jóvenes de nobles orígenes de Rocca d'Algisio, cerca de Piacenza. Atraídas del ideal ascético, dejaron su familia y se retiraron a como ermitañas cerca de Cómo, donde fundaron el convento de Santa Margarita; aquí vivieron con humildad y dedicadas a la oración. 
Viendo el dolor de una viuda, renunciaron al matrimonio, al mundo y sus facilidades. Para escapar del matrimonio las hermanas, conducidas por el sacerdote Marcelo, escaparon de la casa paterna, atravesaron el Po en una barca, conducida por un ángel, y al llegar a Como encontraron asilo en un convento. 

San Remigio de Rouen. M. c. 772. 
Remedio. Alimentar la tierra. Pastor guerrero. Remero
Martirologio Romano: En Rouen, ciudad de Neustria (hoy Francia), san Remigio, obispo, hermano del rey Pipino, que se preocupó por introducir el modo romano en el canto de la salmodia.
Hijo natural de Carlos Martel y de su concubina (algunos historiadores dicen que esposa legítima) Suanichilde de Baviera. Era abad en Fontanelle cuando fue elegido por el rey Pipino como obispo de Rouen (755-772). Realizó una gestión diplomática en nombre del papa Paulo I por la devolución de unas tierras que el rey longobardo Desiderio había confiscado, y que le valió al obispo un elogio por parte del papa ante Pipino. Trabajó con éxito en la introducción del rito y del canto romano en la Galia. En el 762 participó de un concilio local en Attigny, y es este el último hecho que tenemos de su episcopado, que finaliza con su muerte unos diez años más tarde, probablemente en el 772. 
En el siglo IX su cuerpo fue trasladado a Soissons junto con el de muchos otros santos, y en el 1090 volvieron a Rouen. En 1520 fueron trasladados algunos de sus restos al palacio imperial en Austria, y en 1562, al tomar los hugonotes la ciudad de Rouen, profanaron las reliquias y las incineraron. Tiene culto local.

San Catelo de Stabia. s. IX. 
Obispo de Stabia (hoy Castellmare di Stabia, Italia), cuando los lombardos devastaron la Campania, destruyendo iglesias y monasterios. San Antonino de Sorrento, abad de Sorrento, se refugió junto a Catelo y juntos se retiraron en el monte Aureo donde construyeron un oratorio en honor de san Miguel, buscando una vida más eremíca.  
Catelo fue acusado ante el Papa de abandonar a sus fieles y fue conducido a Roma, donde estuvo encarcelado durante un tiempo, hasta que el nuevo Papa, del que también se desconoce el nombre, lo liberó y le entregó los materiales necesarios para reconstruir el oratorio que era de madera. Se le venera como el principal santo y patrón de Castellmare di Stabia.