16 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santa Priscila de Roma. s.I. 
(Prisca).
Reflejo de otro tiempo antiguo
Parece ser que fue una de las primeras cristianas de Roma. Esposa de Manio Acilio Glabrión, que fue ejecutado por el emperador Domiciano, por ser cristiano. Fue madre del senador san Pudente y abuela de santas Práxedes y Pudenciana. Se piensa que san Pedro habitó en su casa de la vía Salaria. Lo que queda de ella son las catacumbas para los cristianos que mandó construir en el terreno de su villa residencial. Se piensa que es un desdoblamiento de santa Priscila, discípula de san Pablo y mujer de san Áquila. Parece que murió mártir.

San Danacto. s. IV o IX. 
(Dana, Danax, Danatte).
Martirologio Romano: En la ciudad de Aulona, en Iliria (hoy Albania), san Danacto, mártir.
Nació en Aulona (Albania). Pertenecía, en calidad de lector, al clero de la ciudad. Llegó al cabo de Leuca junto con algunos paisanos. Prestó servicio, como diácono, en el santuario de Santa María de Leuca. Después de una incursión de los moros, al aproximarse las naves sarracenas, el joven diácono cogió el estuche con la Eucaristía y huyó hacia Montesardo, lugar seguro y defendido. Pero a 5 millas de Leuca, en la localidad “La Mora” fue alcanzado y ejecutado por odio a la fe cristiana. Tuvo tiempo de consumir las sagradas formas para no exponerlas a la profanación. 
En el lugar de su martirio hay una inscripción en mármol, que dista 200 metros de la aldea que lleva su nombre. Sobre la época en la que transcurrió su existencia se barajan dos siglos o el IV o el IX, pero no se tiene constáncia en qué época vivió. Tiene culto local.

San Honorato de Fondi. M. 550. 
Honrado.
Nació en Sannio (Benevento) y era hijo del senador Venancio; desde muy joven hizo voto de abstinencia perpetua. Fue protagonista del monacato pre-benedictino. Construyó un monasterio en Fondi (entre Roma y Nápoles) del que fue abad. Formó una comunidad monástica dedicada a la oración, al trabajo, al estudio, a la recuperación del patrimonio cultura greco-latino y a vivir el Evangelio. 
Fundó el monasterio de San Magno y se dedicó a la promoción social, favoreciendo la agricultura, la artesanía, las artes, los estudios. Como abad, tuvo que preocuparse por la comunidad ciudadana dada la dejadez de las autoridades municipales. Fue el guía moral y espiritual de las gentes que formaban parte del territorio del monasterio. Trabajó por restaurar la paz entre las familias divididas entre góticas y bizantinas, en ayudar a los necesitados. Se distinguió por su fe profunda, por su espíritu de caridad, por su rigor ascético y por el celo pastoral en defender y propagar el cristianismo. San Gregorio Magno habló de él en los “Diálogos”. Su vida está plagada de leyendas piadosas.  

San TriverioM. c. 550. 
(Triviero. fr.: Trivier).
Martirologio Romano: En el lugar de Dombes, en el territorio lugdunense de la Galia (hoy Francia), san Triverio, presbítero y después eremita.
Nació en Neustrasia, en el seno de una familia romana originaria de Cahors. Demostró desde su niñez una fuerte inclinación hacia la vía contemplativa y buscó asilo en un monasterio en Thérouanne. Con 40 años fue ordenado presbítero. Se le confió dos prisioneros de guerra, que el rey de Austrasia había dejado al abad del monasterio; después de tres años juntos, Triviero les acompañó a su pueblo Dombes, donde ellos le recompensaron cediéndole todas sus posesiones. Nuestro santo no aceptó nada más que una humilde campana que había en el jardín para poder comenzar una vida como ermitaño. Su nueva vida estaba llena de oración, del canto de himnos y de salmos, de jóvenes y ancianos. 
 Triverio murió y según el uso común de su tiempo, su cuerpo fue sepultado en el mismo lugar de su oratorio. Setenta años después, vistos los numerosos milagros operados sobre su sepulcro, el cuerpo fue exhumado y encontrado incorrupto. El obispo de Lyon mandó trasladarlo a su diócesis, a Neuville-les-Dames, donde erigió una iglesia en su honor, que llegó a ser meta de una incesante peregrinación. El pueblo de Saint-Trivier recuerda su nombre. Tiene culto local.

San Ticiano de Oderzo. M. 650. 
El que es fuerte.
Martirologio Romano: En Oderzo en el Veneto, san Ticiano, obispo
Nació en Heraclea en el Véneto italiano. Fue educado en Oderzo, donde fue consagrado diácono. El obispo de la diócesis, Florencio, tuvo que ausentarse de su sede para una misión diplomática y antes de partir decidió que si en un año no regresaba, su sede fuese ocupada por el diácono Ticiano. Pasado un año y como no se tuvieran noticias de Florencio, Ticiano fue elegido obispo de Oderzo. Las circunstancias hicieron que al poco tiempo se presentase en la ciudad en anterior obispo y entonces se entabló una batalla de humildad entre los dos obispos, que querían dejarse el encargo uno al otro. Ticiano, permaneció como obispo. 
Administró santamente la diócesis y se durmió en el Señor, después de una vida llena de méritos. La sede de Oderzo fue fundada probablemente a fines del siglo IV, lo que colocaría a Ticiano, patrón de la diócesis, en el siglo V. La ciudad fue destruida y la sede se trasladó a Ceneda, en el siglo VIII. Allí se trasladó también el cuerpo de Ticiano, patrono, desde entonces muy venerado, de Ceneda. Del Martirologio de Usuardo y de otros, el nombre ha pasado al Martirologio Romano en este día.

Santa Juana de Bagno. M. 1105. 
(it.: Giovanna da Bagno di Romagna). 
El Señor es su gracia
Martirologio Romano: En la ciudad de Bagno, de la Romagna (hoy Italia), santa Juana, que, admitida en la Orden camaldulense, se distinguió por su obediencia y humildad.
Natural de Fontechiuso en Toscana; fue religiosa lega camaldulense en Santa Lucía en Bagno en Romaña en la provincia de Forlí, desde niña; se distinguió por su obediencia y humildad. Fue compañera de la beata Inés de Bagno. Cuando murió las campanas repicaron a fiesta. Pío VII confirmó su culto el 15 de abril de 1823. Venerada en toda la diócesis de Borgo San Sepolcro es patrona de su pueblo.