1 de enero de 2015

Beato VALENTÍN PAQUAY. (1828-1905).


Martirologio Romano: En la ciudad de Hasselt, cerca de Maastricht, en Bélgica, beato Valentín Paquay, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, el cual se distinguió por el admirable ejemplo de su caridad cristiana en la predicación, en el ministerio de la reconciliación y en fomentar la devoción al Rosario, y en su espíritu de humildad alcanzó una gran santidad.

Nació en Tongres, Bélgica, y se llamaba Luis. Después de realizar sus estudios de primaria, entró en el colegio que los Canónigos Regulares de San Agustín tenían en Tongres, para proseguir sus estudios literarios. En 1845 fue admitido en el seminario menor de Saint-Trond para los cursos de Retórica y Filosofía. Después de la prematura muerte de su padre en 1847y, con el consentimiento de su madre, ingresó en la Orden de los Franciscanos, en 1849, en Thielt.
En 1850 emitió su profesión religiosa y cambió su nombre por el de Valentín, e inmediatamente se dirigió a Beckheim para estudiar teología, que concluyó en el convento de Saint-Trond. En 1854 fue ordenado sacerdote en Lieja y fue destinado a Hasselt, donde permaneció el resto de su vida, desempeñando, entre otros, los oficios de vicario y guardián. En 1890 y 1899 fue elegido Definidor provincial.
Fue incansable en su obra del apostolado. Predicó casi continuamente y, por su palabra sencilla y persuasiva, fue estimado especialmente en los ámbitos populares y en las organizaciones religiosas. Ejerció continuamente el sacramento de la reconciliación, emulando al cura de Ars. Tenía el don de penetración de estudios. Cultivó una profunda devoción a la Eucaristía y, con su apostolado defendió la comunión frecuente. También fue un gran devoto del Sagrado Corazón de Jesús y de María. A pesar de su enfermedad, quiso celebrar con gran júbilo el 50 aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada. Murio en Hasselt con fama de santidad. Fue beatificado por san Juan Pablo II el 9 de noviembre de 2003.