10 de febrero de 2015

San GUILLERMO DE MALAVALLE. M. 1157.

(Guillermo “el Grande”, Guillelmo, Guillén).
Que quiere proteger. Yelmo voluntarioso.

Martirologio Romano: En la cueva de Stabulum Rhodis, cerca de Grossetto, en la Toscana, san Guillermo, eremita de Malavalle, cuya vida inspiró y dio origen a numerosas congregaciones de eremitas.

Noble francés. Habiendo llevado vida  desarreglada y llena de aventuras. Se convirtió y marchó a Roma para visitar la tumba de los apóstoles y pedirle al Papa el perdón de sus pecados y una adecuada penitencia, el papa san Eugenio III le impuso una peregrinación a Tierra Santa en 1145. 
Regresó con el propósito de dedicarse a Dios con una vida penitente y en soledad; en un primer momento se retiró a una gruta en las cercanías de Pisa, en Lupocavio, después al monte Pruno, ya que no estaba satisfecho con la vida de los discípulos que rapidamente lo rodearon. Después, en 1155, abandonó el territorio pisano y se refugió cerca de Castiglion della Pescaia, en Grossetano, en un valle desierto denominado Malavalle. Allí se escondió en una cueva llamada “Stabulum Rodii” y pasó los últimos años de su vida en un clima de intensa penitencia, alternando el trabajo manual con largas horas de oración. y de contemplación donde le sobrevino la muerte. A su muerte sus discípulos contituyeron la Orden de los Eremitas de San Guillermo.
Otros hagiográfos dicen que a su regreso de Jerusalén fue nombrado superior de una abadía benedictina de Pisa (1153). Dos años después, tras haber llevado a cabo dos intentos de reforma en monasterios cuyo gobierno le habían sido confiados, se retiró a un áspero valle llamado Malavalle, en la diócesis de Grosseto, donde vivió como ermitaño. Fundador de la Orden de los Guillermitas que al inicio tuvieron la regla de san Benito y se esparcieron por Italia, Francia, Alemania y los Países Bajos y luego fueron absorbidos por los agustinos en 1604 cuando decayó la Orden en Italia. El primitivo monasterio de Malavalle fue destruído durante la guerra entre Siena y Grosseto. Parece que puede ser una duplicación de Guillermo de Gellone. 
Su culto llegó a ser aprobado por el Papa Alejandro III entre 1174 y 1181, y recibió un nuevo impulso cuando fue confirmado por Inocencio III en 1202.